Por
mucho que nos sorprendan sus afirmaciones, tenemos que agradecerle al
vicepresidente de la Junta de Andalucía, Diego Valderas, que hable
tan claro y diga con sinceridad, lo que piensa la Junta y su partido,
en relación a la dictadura cubana.
Para
todos los que gobiernan Andalucía, Cuba es un ejemplo en políticas
de vivienda, garantías alimentarias, avances democráticos, libertad
y respeto a los Derechos Humanos, y además, dicen semejante burrada
y se quedan tan tranquilos. Y digo que lo dice también el PSOE,
porque que yo sepa, Griñan no ha salido a desmentir a su
vicepresidente.
Con
la que tiene encima Andalucía, la Junta se dedica, a instancias de
Izquierda Unida, a preparar un protocolo de cooperación directa con
los países de la denominada Alianza Bolivariana para los Pueblos de
Nuestra América (ALBA), aquel invento del fallecido Hugo Chávez y
de los Castro, creada como contrapunto al área de libre comercio
establecida en el continente americano por Estados Unidos.
Debemos
recordar, que Irán participa en todas las reuniones de esta Alianza
a título de observador, y a ella pertenecen lo mas florido de las
repúblicas bananeras del continente.
Resulta
sorprendente que en estos momento tan críticos, la Junta destine
recursos a semejante proyecto mientras parte de los andaluces, pasan
literalmente hambre.
Gobiernan
Andalucía desde hace más de tres décadas, realizan una gestión
catastrófica, sumen a un elevado porcentaje de sus ciudadanos en la
pobreza, y ahora, en vez de mirarse en el espejo de las naciones de
nuestro entorno, el de las democracias consolidadas, el de los países
prósperos con ciudadanos libres, se miran en el espejo de dictaduras
como la cubana o la venezolana.
La
ventaja de lo que está ocurriendo, es que los andaluces empiezan a
ver claro que es lo que quiere esta izquierda para ellos. Cuba es una
dictadura represora en la que sus habitantes carecen de derechos y
libertades individuales, y en donde por supuesto, no se respetan los
DDHH. Y Venezuela es una dictadura encubierta en donde se celebran
elecciones, pero el resultado se amaña y con posterioridad se
persigue al que no ha votado al usurpador.
Si
esto es lo que desearían implantar Griñan y Valderas en Andalucía,
que no cuenten conmigo ni con la gran mayoría de los andaluces.
Muy buen post, don Alejandro