El fanatismo climático y el ecologismo irracional que llevan a cabo, Sánchez en España y Von der Leyen en Bruselas, va a destruir por completo nuestro sector primario. Teniendo en cuenta que, PP y PSOE, van de la mano en Europa y que el PP en España ha hecho suya una parte importante de la ideología socialista, el futuro de agricultores, ganaderos y pescadores es, pero que muy negro.
Contra esta locura que pretende arruinar a nuestros sufridos agricultores, ganaderos y pescadores, solo se opone VOX, no obstante, lo razonable es pensar que el sentido común derrotará más pronto que tarde a esa coalición de fanáticos y enloquecidos que forman, socialistas, populares y verdes.
En lo relativo a la pesca de arrastre, la Comisión Europea propone una drástica reducción del 79% en los días de actividad permitidos para los barcos, disminuyendo de los 140 días actuales a solo 27 días anuales, lo que supondría la desaparición de este sector. Esta medida busca, según sus promotores “garantizar la conservación a largo plazo de las especies demersales”, o lo que es lo mismo, con la escusa de salvar especies, algo que es como mínimo discutible, condenan a muerte a todo un sector, 556 barcos se verán obligados a ir al desguace y 17.000 empleos estarán en peligro, dejando a demasiadas familias en la ruina, un sector por otra parte, ya malherido por las restricciones ecologistas impuestas desde Bruselas y apoyadas por populares y socialistas.
Esta propuesta tan radical debería contar con la oposición de los europarlamentarios del PP, ya que hasta ahora en este asunto siempre han votado en contra de los intereses de España, los de VOX se han opuesto desde el minuto uno, estudiarse mejor y encontrar un equilibrio entre preservar el medio ambiente y su impacto económico y social.
Recordemos que ya entre 2020 y 2024 se realizó una reducción del 40% en los días de actividad, una medida que nuestros pescaderos cumplieron a pesar del esfuerzo que les supuso, con pérdidas en su calidad de vida e ingresos. Solo unos descerebrados pueden pensar que los pescadores no son los primeros interesados en mantener vivo el entorno que da sustento a su actividad económica y a su modo de vida.
Lo que pretenden los burócratas de Bruselas es que los productos que prohíben trabajar a nuestro sector primario se importen de países donde se contamina mucho más y se paga mucho menos a los trabajadores.
Fruto también de ese fanatismo climático y ecologismo irracional son las actuaciones que está llevando a cabo nuestro Gobierno, esas directrices ideológicas que le ha llevado a no construir las infraestructuras necesarias para evitar lo ocurrido en Valencia y a destruir las ya existentes.
Ahora, estos criminales, pretenden demoler la presa de Los Toranes en Teruel y todos los pueblos cercanos se han alzado en lucha para evitarlo. Esta infraestructura de unas 8 hectáreas construida en el cauce del río Mijares en 1943 pertenece a la Confederación Hidrográfica del Júcar e Iberdrola tuvo una concesión para producir energía eléctrica hasta 2020.
Esta presa está en la llamada “España seca” y se encuentra en una zona que tiene muchos problemas de abastecimiento de agua, de hecho, los bomberos, han tenido que llevar allí más de siete millones de litros a pueblos de la comarca donde está ubicada esta presa.
Hay pueblos que gracias a esta presa tienen regadíos que sin ella serían inviables, además, es el único punto de recarga de agua de los helicópteros cuando se produce un incendio, sin contar con el beneficio de su salto hidroeléctrico. Resumiendo, no hay ninguna ventaja en demolerla y todo son ventajas en mantenerla, y pese a ello, Sánchez y su banda de criminales, pretenden seguir “renaturalizando” cauces, aunque ello, perjudique a las personas o cueste vidas humanas como ha sucedido recientemente en Valencia.
Locura progresista y criminal de la Von der Leyen