Antes de empezar a dar
opiniones de todo lo que rodea a este asunto, deberíamos ponernos de acuerdo en
una serie de cosas. Cosas tales como que, las leyes las interpretan los jueces,
las sentencias las dictan los jueces, no se puede presionar a un juez para que
dicte una sentencia en un sentido concreto, no se puede amenazar a ningún juez
por dictar una sentencia que no compartimos. Y que conste que no quiero parecer
“Barrio Sésamo”.
Digo todo esto, porque en
todo lo que rodea al caso de “La Manada” no se está respetando nada de lo que
se supone debe regir en una democracia. Los jueces, por dos a uno, decidieron
que no hubo violación y sí abuso, el tercero dijo que ni siquiera lo hubo. En
vez de respetar la sentencia, el feminismo totalitario y fascista que
padecemos, se tiró a la calle junto a la izquierda radical y puso a los jueces
en la diana, hechos que han tenido como consecuencia, que los jueces que
intervienen en el caso tengan que ir con escolta. Ahora, los jueces les otorgan
a los acusados la libertad condicional con fianza, entiendo, que porque la ley
establece unos plazos que hay que cumplir, y de nuevo, estos jueces son
insultados y señalados.
Y ahora viene lo peor, los
acusados salen de la cárcel, se dirigen a sus casas aquí en Sevilla y, las
feministas y la izquierda radical, hacen públicos sus datos más personales,
para no dejarlos hacer una vida normal hasta que haya una sentencia firme.
Supongo que la integridad física de estos tipos estará garantizada por el
Estado.
El comportamiento de las
feministas y de la izquierda radical, entiendo que es incompatible con una
democracia, pues no dejar a los jueces hacer su trabajo con normalidad, y
tampoco dejar a las personas puestas en libertad desarrollar su vida con
normalidad a la espera de una sentencia firme, es para mí, fascismo puro y
duro.
Desde el desprecio que siento
por el estilo de vida y el comportamiento que han llevado a cabo los miembros
de “La Manada”, afirmo, que pese a ello, los demócratas siempre debemos luchar,
para que sus derechos y libertades no sean pisoteados mientras que la justicia
les permita en libertad.

Claro!Estás en lo cierto! A menos que queramos pasar deblos jueces profesionales a los tribunales populares! Todavía tienen dos recursos que agotar. Se dictan en este y otros países cada día un sinfín de sentencias cuyo fallo q
alguna de las partes afectadas no comparte. En tal caso, se presenta el recurso correspondiente. No se propician algaradas callejeras para presionar a los tribunales!!! Lo cierto es que en el Congreso se puede modificar cualquier texto legal que se considere desfasado, incoherente o desproporcionada.¿Por qué entonces tanta presión medoática? Que lo solucionen legislando….Y conste que,personalmente, considero deleznables los hechos enjuiciados!!!!