Desconozco el porqué, pero
viendo el acto de inauguración de los Juegos del Mediterráneo de Tarragona, se
me vino a la cabeza la letra de esta legendaria canción de “Hombres G”.
Al presidente de los
separatistas catalanes, al nazi Quim Torra, le dedicó el público asistente una
sonora pitada, mientras que con el Jefe del Estado, con nuestro Rey, con Felipe
VI, todo fueron muestras de respeto y apoyo. La cara de este impresentable presidente
lo decía todo, cada vez más encogido en su silla y sintiéndose despreciado por
los muchos catalanes allí presentes.
Ayer mismo, y tras el mal
trago pasado, Torra, reiteró que su único objetivo es hacer efectiva la
independencia de Cataluña, una afirmación, que tras los insultos y ofensas
proferidas contra nuestro Rey los días anteriores, en una democracia normal,
conllevaría la inmediata suspensión de la autonomía, pero como este país no es
políticamente normal, la respuesta de Pedro Sánchez ha ido en sentido
contrario, pues pretende la retirada de los recursos de inconstitucionalidad
planteados por el anterior Gobierno a diez leyes catalanas.
Sánchez pretende potenciar la
bilateralidad con Cataluña, es decir, la absoluta desigualdad de trato en relación
a las demás CCAA, un sistema solo propio de un estado confederal, el más injusto
de todos los Estados.
Las buenas personas no deben
alegrarse de las desgracias ajenas, pero en este caso, y ya era hora, los
españoles pudimos disfrutar, aunque por solo unos minutos, viendo sufrir a este
mamón. Evidentemente, en este caso, la chica de la canción, es esa de la que
los españoles estamos enamorados, y se llama España.

Toda la razón.