Por si alguien albergaba aún
dudas, ayer quedó muy claro, que todo lo que hay a la izquierda de la
socialdemocracia en este país, se ha echado definitivamente al monte, pues su
obsesión antinacional ha conseguido que sus caretas caigan y que, con nitidez,
la ciudadanía pueda cerciorarse de sus perversas intenciones.
El líder de los socialistas
españoles, el que ha conseguido ser presidente del Gobierno por la puerta de
atrás, Pedro Sánchez, se reunió ayer con Urkullu, presidente autonómico vasco,
y le prometió estudiar 37 concesiones a esa comunidad autónoma, entre ellas, la
gestión de la Seguridad Social, y el traslado de los asesinos etarras a
cárceles vascas, pues para el PSOE, la lejanía de los terroristas presos de sus
familias es algo cruel, olvidan que las familias de las víctimas jamás podrán
ver a los suyos.
La independentista y
socialista, ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, pretende
recuperar parte de lo que el Tribunal Constitucional tumbó tras ser aprobado en
2006 como parte del Estatuto de Cataluña. El TC dijo “NO” a que Cataluña pueda
tener un sistema judicial independiente, a la lengua catalana como primer
idioma, a que Cataluña sea una Nación, y a competencias financieras propias.
Pues bien, ahora, el traidor de Sánchez, pretende recuperarlas mediante leyes
orgánicas, pretende perpetrar un gran fraude de ley, pues las leyes orgánicas
jamás pueden ser supraconstitucionales. Estas concesiones son el pago a los
separatistas por haberle hecho presidente, pero no nos equivoquemos, en los
genes de Pedro Sánchez habita el gen antinacional.
Ayer también, Pablo Iglesias,
líder de la ultraizquierda, se reunió en la Generalidad catalana, con el nazi
Quim Torral, presidente de los separatistas catalanes, y se comprometió a
apoyar una “república plurinacional”. Mostraron gran sintonía estos dos
peligrosos elementos, pidieron el acercamiento a cárceles catalanas de los
políticos golpistas presos, y la celebración de un referéndum de independencia
legal. El que llegó para solucionar los problemas de los españoles más débiles,
los quiere dejar sin Nación, sin democracia, sin Constitución, sin libertad, y
en la miseria, eso sí, él disfrutando de su nueva mansión.
Creo que ya va siendo hora, de
que los partidos constitucionalistas españoles que están a la derecha del PSOE,
vayan pensando en constituir un gran Frente Nacional, pues es evidente que el
Frente Popular ya está trabajando para demoler nuestra Nación.

MUY BUEN ARTICULO.
Gracias Hugo.