El
periódico El País ha publicado unas fotos de Alberto Núñez
Feijoo, presidente de la Junta de Galicia, junto a una persona que,
seis años mas tarde, fue condenada por narcotraficante. Dichas fotos
fueron tomadas hace 18 años, y el individuo que aparece junto a
Núñez Feijoo es Marcial Dorado.
En
ese tiempo, el actual presidente era el número dos de la Consejería
de Sanidad de Galicia, y ya Dorado había sido detenido por
contrabando de tabaco. Incluso el juez Garzón le detuvo por presunto
tráfico de drogas, aunque al final tuvo que ponerlo en libertad por
falta de pruebas.
Dorado
era un hombre que estaba permanentemente bajo sospecha. Era
propietario de Astilleros, gasolineras, inmobiliarias, siendo
propietario de la mayor finca de producción de vino Alvariño de
Portugal. Llegó a acumular una fortuna de cerca de 30 millones de
euros distribuida en cuentas de Suiza y Panamá.
Como
mínimo, podemos afirmar que Núñez Feijoo se rodeaba de gente poco
recomendable. Los que le defienden, la gente del PP, afirman que
todos a lo largo de nuestra vida nos hemos hecho fotos con gente que
con posterioridad han podido ser unos delincuentes, cosa que es
cierta pero que no sirve para este caso, pues he tenido la precaución
de contactar a través de Facebook con amigos gallegos que
ideológicamente se encuentran situados entre los dos grandes
partidos, y todos me han ratificado que en la fecha de las fotos
todos conocían quien era Marcial Dorado y los turbios negocios a los
que se dedicaba.
Alberto
Núñez Feijoo, pasó muchos ratos de ocio con este señor y disfruto
de todo tipo de lujos, lujos pagados con dinero procedente de actos
delictivos y negocios sucios. Aquí la pregunta es si estos hechos
son motivo suficiente para pedirle su dimisión, yo personalmente
creo que no, aunque deja muy tocada la imagen del presidente de la
Junta de Galicia por su laxa moral .
Es
cierto que si El País pretende manchar la imagen del barón popular,
lo mismo podría hacer publicado las fotos de Rubalcaba con Luis
Roldan o de Felipe González con Rafael Vera, y no lo hace. Este
diario siempre ha aplicado el doble rasero que pone en evidencia su
gran sectarismo, y que es un instrumento mas al servicio de la
izquierda española.
El
encanallamiento de la política española es evidente en ambos
sentidos, el PSG-PSOE pide su dimisión y pretenden sacarle petroleo
a este caso, un caso para mí de muy pequeño recorrido.
No
obstante, los dos grandes partidos disponen de multitud de asuntos
para sonrojar al contrario, hoy mismo me he sentido estupefacto al
enterarme que la familia Aznar-Botella, disfrutó de clases
particulares gratuitas de golf en 2001, sufragadas por el Club de
Campo Villa de Madrid, una empresa mixta en el que el mayor
accionista es el ayuntamiento de la capital de España. Estamos
hablando, que con dinero público, con nuestro dinero, se pagaron
facturas por casi dos millones de las antiguas pesetas para que esta
adinerada familia mejorara su técnica golfística a nuestra costa,
para mí una auténtica desvergüenza y un caso más de corrupción.