Tras lo ocurrido en Madrid a raíz de la denuncia falsa de este joven homosexual que se dedicaba a la prostitución, y la reacción de la izquierda que, desde el primer momento trató de criminalizar a Vox en particular y a la derecha en general, creo que es hora de que alguien diga lo que piensa, aunque sea políticamente incorrecto.
Me considero un ciudadano de orden, de esos que respetan la ley, aunque piense que la mayoría de nuestras leyes son injustas y una verdadera porquería, y que están hechas para beneficiar a los delincuentes y a los políticos.
Estoy radicalmente en contra de la utilización de la violencia en general, y en particular, contra esos colectivos que son distintos a nosotros, como puede ser el LGTB, pues considero que son personas a las que hay que respetar, tratar con educación y respetar sus derechos individuales. Otra cosa es que la izquierda, con la habitual complicidad cobarde de la derechita, les otorgue supuestos e inventados derechos con los que nunca estaré de acuerdo.
Tengo conocidos que pertenecen a este colectivo, y creo que nunca habrán tenido queja del trato que les he dispensado, pero no tengo amigos entre ellos, simplemente porque no me apetece, además, hasta donde yo sé, somos libres de elegir nuestros amigos, aunque lo mismo entre socialistas y comunistas consiguen imponer algún tipo de absurda paridad hasta en lo que atañe a nuestra vida privada.
No sería de extrañar que, fruto de la locura social en la que estamos instalados, pronto exigieran porcentajes de personas LGTB, en listas electorales, y en plantillas de empresas privadas o públicas. Parece que nos hemos vuelto un poco locos. Yo aún no lo estoy y me ratifico en que estoy muy contento de que mis hijos sean heteros.
Aunque es políticamente incorrecto, no tiene desperdicio. Totalmente de acuerdo.