Cuando
nuestra economía iba viento en popa, Zapatero decidió eliminar los
anuncios publicitarios de RTVE; posiblemente, en ese momento nos
podíamos permitir ese lujo.
En
la actualidad, el presupuesto de RTVE asciende a casi 250 millones de
euros y sale de nuestros impuestos. Con esa cantidad, se podrían
contratar, por ejemplo, a 6000 médicos y a 10.000 profesores.
Si
volvieran los anuncios publicitarios a RTVE, su presupuesto casi se
cubriría. Entonces, ¿Por qué ni el PP ni el PSOE lo piden? Pues
como siempre, porque no les interesa. ¿Y porqué no les interesa?
Pues porque ambos partidos tienen canales de TV y emisoras de radio
afines que se están poniendo las botas con el gran trozo de la tarta
publicitaria que decidió cederles RTVE.
Los
anunciantes siempre han preferido la TV pública y ahora no tienen
más remedio que anunciarse en las cadenas privadas.
Por
todo ello, es claro que si RTVE decidiera volver a poner anuncios,
las demás cadenas de TV y emisoras tendrían serios problemas
económicos, y eso parece que no le hace nada de gracia a PP y a
PSOE.
Prefieren
recortarnos en Sanidad o en Educación antes de que a sus amiguetes les
vaya mal.
Para
algunos, este puede ser un asunto menor, pero considero que es una
muestra mas que demuestra cuales son las prioridades y que intereses
defienden nuestros políticos.
Estoy totalmente de acuerdo. Deben volver los anuncios publicitarios a la primera.
Aunque sea una gozada ver una película sin anuncios….
Interesante artículo.