Los resultados obtenidos
por los principales bancos españoles en el primer semestre de 2015 son tan
descomunales, que pueden considerarse hasta como un insulto a la sociedad
española en general, y en particular a todos esos millones de españoles, que no
es que no tengan trabajo, es que ni siquiera pueden cubrir las necesidades
básicas de sus familias.
Estas entidades han visto
cómo sus beneficios han crecido con respecto al primer semestre de 2014 un 40%.
Entre las siete principales entidades financieras españolas ganaron 3.581
millones de euros, con el BBVA a la cabeza con 809 millones de ganancia.
CaixaBank ganó 708 millones
e incrementó sus ganancias en un 75% a costa de cobrar comisiones por cualquier
cosa y de dar un servicio pésimo a los clientes a los que se les ocurre ir a
realizar alguna gestión físicamente a alguna de sus sucursales. Escaso personal
y colas enormes en las cajas. Yo personalmente hace tiempo que cerré mi cuenta
en esa entidad.
Frente a la situación de
los bancos, está la otra, la de los ciudadanos. El crédito sigue llegando de
manera escasa a familias y pymes, las cifras de paro siguen siendo
escalofriantes y su disminución tiene trampa, demasiado contrato a tiempo
parcial y con un alto grado de estacionalidad. Además de los cientos de miles
de españoles que han emigrado y aquellos que por cuestiones de edad han tirado
la toalla y ya no renuevan su demanda en las oficinas del INEM. Si a esto
sumamos que el sueldo medio ha caído otro 0´2%, podemos comprobar el contraste
que hay entre los poderosos y los débiles dentro de nuestra sociedad, y por
supuesto, el incremento de las desigualdades.
Se rescató a los bancos con
nuestro dinero, pero a nosotros, a los ciudadanos, nunca llegaron a rescatarnos
y dudo que alguna vez lo hagan.
