Todos sabemos por qué el
Imperio Romano cayó, sencillamente porque su sociedad se prostituyó, entró en
decadencia y dejó de regirse por los, principios y valores, que lo hicieron
dominar el mundo conocido de entonces. Pero para esa caída hizo falta un
enemigo allende sus fronteras atento a que su debilidad se hiciera patente,
invadirle y destruirlo.
Cada vez, la sociedad
española se parece más a ese imperio, esperemos que nuestro futuro no sea el
mismo, aunque nuestros bárbaros ya los tenemos dentro.
“Kichi”, el alcalde
podemita de Cádiz, con tal de no entregar los Premios Libertad a los políticos
demócratas venezolanos encarcelados por el régimen de Maduro, ha alquilado una
pequeña sala en Madrid donde entregará el galardón un simple gerente municipal
y no acudirá ningún concejal de Podemos del equipo de gobierno. Como vemos,
esta gentuza, están con los carceleros, con los torturadores, con los asesinos,
y no con los demócratas que piden libertad en Venezuela.
Mientras esto sucedía en
Cádiz, los concejales de Podemos (Participa Sevilla) e Izquierda Unida, del
ayuntamiento de Sevilla, han hecho una serie de propuestas dirigidas contra la
Iglesia. Pretenden prohibir al alcalde y a cualquier concejal que pueda
participar en cualquier cortejo de la Semana Santa sevillana, quitarle la
condición de autoridad pública al Arzobispo, quitar el nombre de calles a
religiosos e imágenes devocionales, prohibir que hayan colegios electorales en
centros en cuyas aulas existan símbolos religiosos, y para poner la guinda,
apoyar la procesión denominada “Coño Insumiso”, que fue denunciada y cinco de
sus componentes procesados.
Los que conocen la Semana
Santa sevillana y el arraigo popular que tiene en esta capital, entenderán que
la gran mayoría de los vecinos han montado en cólera al conocer lo que
solicitan esta panda de desalmados.
Nuestros bárbaros ya están
aquí y son, los comunistas de Podemos y sus acólitos de Izquierda Unida.
