En la campaña de las pasadas
elecciones generales se nos decía, que VOX no podía participar en los debates y
que no se daba más información de sus actos, porque era un partido
extraparlamentario, obviando que ya había entrado en el Parlamento de Andalucía
con 12 diputados regionales.
Tras obtener 24 diputados
nacionales en las pasadas elecciones generales, de entrada, vemos como se le
excluye de la Mesa del Congreso junto con los partidos separatistas lanzándonos
el mensaje subliminal de que tienen algo en común, cuando no se puede comparar
a quienes quieren romper España con quien más defiende su unidad. Curiosamente,
esos a los que nunca se les llama ultras, los comunistas bolivarianos de
Podemos si estarán en la Mesa y con la misma representación que PP y Cs.
Ahora, en la campaña de las
europeas, autonómicas y municipales, los intentos de silenciar a VOX continúan,
y pese a que es partido parlamentario, se trata de impedir su asistencia a los
debates en los tres ámbitos, algo inaceptable en un régimen que se supone democrático.
Pero todo esto viene de
lejos, los complejos y la cobardía de la derecha desde la Transición, UCD,
Alianza Popular, Partido Popular y ahora Ciudadanos, han permitido, que quienes
se sentían herederos de los derrotados en nuestra Guerra Civil impusieran su
versión falseada de la historia y lo “políticamente correcto”, por ello, se ve
muy normal que a los comunistas, los hijos de la ideología más letal de la
historia de la humanidad, que recordemos acabó con la vida de 130 millones de
seres humanos, ni siquiera se les pueda llamar de extrema izquierda, y como
vemos, a un partido como VOX, que defiende la Nación y nuestras libertades, se
le llame ultra.

Que se vayan todos a la mierda, lo que hay que controlar es que no haya pucherazo .
Que se vayan todos a la mierda, lo que hay que controlar es que no haya pucherazo .
El pucherazos ya lo tienen preparado pero con otra edtrategia