La Asamblea de Madrid, mediante
una Proposición No de Ley, ha aprobado
con los votos a favor de PSOE y Podemos, y con la imprescindible abstención de
Ciudadanos, la iniciativa que insta a la Comunidad de Madrid y a su presidenta,
Cristina Cifuentes, a interponer una querella criminal contra los crímenes
contra la humanidad cometidos por la Dictadura de Franco en esa comunidad. El
Partido Popular votó en contra.
Tengo que reconocer, que la
postura de Ciudadanos propiciando con su abstención que esta sectaria propuesta
siga adelante, me descoloca, pues esta decisión choca frontalmente con la
postura mantenida por Rivera y los suyos desde siempre. No se puede alagar la
Transición y apoyar a quienes mediante este tipo de propuestas quieren
dinamitarla, haciendo sangrar heridas que se supone se cerraron hace ya muchos
años.
Rivera siempre se nos quiso
presentar como el nuevo Adolfo Suárez, permitiendo que su partido haga este
tipo de cosas, ahora nos demuestra, que no le llega a Suárez ni al tobillo. Rivera
debería saber, que desde la proclamación de la II República, pasando por la Guerra
Civil, y hasta 1975, supone un todo introceable. En las dos Españas se
cometieron actos de barbarie y crímenes en ambos bandos, pues en los dos hubo
víctimas y verdugos, por ello, prestarse a propiciar el pedir responsabilidades
sólo a una parte, y tras el tiempo trascurrido, resulta abominable, y sobre
todo, una preocupante falta de criterio en un partido que se supone que aspira
a gobernar España.
Si algo representó la
Transición, fue perdón y reconciliación, algo que parece que Ciudadanos olvida
con estas incomprensibles decisiones. Ya está bien de seguirle el juego a los
herederos de los perdedores de entonces y a sus enfermizas ansias de venganza.
