El Tribunal Supremo, al ver que el Congreso no ejecutaba la condena de inhabilitación impuesta al diputado y delincuente de Podemos, Alberto Rodríguez, le ha solicitado a Meritxell Batet, un informe sobre la fecha del inicio de cumplimiento de la pena. Como la presidenta del Congreso fue puesta ahí por Sánchez para perpetrar todo lo que necesite su amado líder, ahora puede tener un problema.
Solo un día después de que PSOE y Podemos reinterpretaran la sentencia del TS y permitieran que este desalmado podemita mantuviera su escaño, el presidente de la Sala de lo Penal del TS, Manuel Marchena, se lo pone muy difícil a la banda organizada que nos gobierna.
Por su parte, PP, Vox y Cs, han emprendido iniciativas tendentes a revocar la decisión de la Mesa del Congreso, pues esta se ha dedicado a buscar desesperadamente un camino para que este agresor de policías no cumpliera su pena.
No podemos olvidar que, ante una pena impuesta por el Tribunal Supremo, no cabe interpretación posible, solo su inmediata ejecución.
Pero de que nos vamos a extrañar, si la Audiencia Nacional, en otro caso sangrante, ordenó reactivar con urgencia la extradición del general venezolano conocido como “El Pollo Carvajal” para entregárselo a EEUU antes de que vaya de nuevo a declarar ante el juez español y siga “cantando” sobre los dineros venezolanos que fueron a parar a políticos de Podemos y del PSOE.
La política española, gracias a la maldad de la izquierda, y a la cobardía de la derecha, se ha convertido en un estercolero del que nos costará mucho salir.