Las
CCAA que cumplieron con el objetivo de déficit, están indignadas y
tienen toda la razón del mundo. Al relajar Bruselas el próximo
objetivo de déficit, las CCAA cumplidoras entendían que el Gobierno
no las castigaría por ello, que por el contrario, tomaría mediadas
contra las demás.
Parece
que se han dado cuenta de que Rajoy no lo va a hacer como ellos
pensaban, y que por el contrario, piensa premiar a las que no han
hecho los deberes, para así tener coartada para ceder y satisfacer a
Cataluña.
Lo
triste de todo esto, es que Rajoy con su actitud, está actuando de
colaborador necesario para que la maquinaría de la secesión que han
montado los independentistas catalanes, pueda seguir funcionando en
contra de los intereses de todos los españoles y de nuestra propia
Nación.
A
partir de ahora, podemos afirmar sin temor a equivocarnos, que los
medios de comunicación públicos catalanes que están al servicio
del independentismo, las embajadas ilegales que Cataluña tiene por
todo el mundo, los ilegales e inútiles entes que han creado para
crear esa nación ficticia a la que aspiran en su paranoia unos
cuantos, todo eso se financia gracias a que Rajoy y su Gobierno, han
decidido aplicarle a las distintas CCAA eso que llaman ahora,
pervirtiendo el lenguaje “déficit diferenciado o asimétrico”, o
dicho con otras palabras, una decisión injusta que acrecienta la
desigualdad entre CCAA.
Hace
pocos días se conoció la noticia de que Artur Mas había enviado a
uno de sus secuaces a hacer un viaje internacional por distintos
países, para intentar hacerle todo el daño posible a la eso que
denominan “marca España”, según declaró este individuo. Los
gastos de semejante viaje serán pagados con lo que Rajoy nos quita a
otros para dárselo a los independentistas catalanes rompiendo el
principio de igualdad.
¿Alguien
piensa que las CCAA que han cumplido con su objetivo de déficit
haciendo innegables sacrificios, van a seguir esforzándose viendo
como está el patio? Yo sinceramente creo que no.
Lo
cierto, es que vivimos un nuevo episodio de la debilidad de un Rajoy
que es incapaz de meter en cintura a Cataluña, y que pese a que se
pitorrean de él, sigue cediendo y perjudicando al resto de España.