El espectáculo protagonizado
por Richard Gere, no tiene nombre. Tras llegar al barco Open
Arms a bordo de su lujoso yate, en el que se podía leer una pancarta que decía
“You are not alone” (No estáis solos) y un corazón, el veterano y
multimillonario actor ha llevado a cabo su última y esperpéntica
interpretación.
Gere debe desconocer, que el
Open Arms y otros barcos son simples cómplices de las mafias que se dedican al
tráfico de seres humanos, pero como él es un simple títere del interés
globalista, pues se ha dedicado a demostrar al mundo “el buen corazón que
tiene”, aunque la realidad es que ha protagonizado un deleznable postureo.
Es la historia de siempre,
las mafias le sacan todo el dinero que pueden “a sus pasajeros”, le avisan
al barco de una ONG cómplice donde deben
realizar el transbordo, y a continuación, intenta poder desembarcar en un puerto
seguro, en este caso, a los 121 migrantes y refugiados que rescató
supuestamente a la deriva en aguas del Mediterráneo central, pero parece que ya
no cuela, siguen en aguas internacionales, y Malta e Italia ya se han negado a autorizar el desembarco.
Richard Gere, es otro de esos
peones al servicio de ese movimiento globalista internacional que no cede en su
intento de que la invasión de Europa por parte de personas pertenecientes a
culturas incompatibles con nuestros valores democráticos y nuestras libertades,
destruyan nuestra sociedad.
Tras repartir alimentos a los
supuestos refugiados, Gere vuelve a su lujoso yate tras autopromocionarse,
vomitivo.
