El Parlamento de Cataluña,
recibe hoy una visita que le denigra, la visita de una persona que ha sido
condenada por la Audiencia Nacional por la reconstrucción de una formación
política ilegalizada y por ser miembro de la banda terrorista ETA.
El terrorista y dirigente
abertzale, Arnaldo Otegui, recién salido de la cárcel, acude hoy al Parlamento
invitado por la tribu de las CUP, esa formación extremista y marginal que con
sus pocos escaños ha adquirido gran protagonismo al ser sus votos
imprescindibles para prolongar la locura secesionista.
En la capital donde los de
Otegui cometieron la brutal masacre de Hipercor, ahora reciben con honores a un
criminal que jamás ha pedido perdón a las víctimas de la barbarie terrorista.
Otegui se entrevistará con
representantes de las CUP, CDC, ERC, y la marca de Podemos, mientras que el
Partido Popular ha contraprogramado esta visita, invitando al Parlamento a su
vez, a los responsables de organizaciones de víctimas del terrorismo, algo que
les honra.
Por su parte, el PSC-PSOE,
siguiendo con su permanente indefinición, y así les va, ni recibirá a Otegui,
ni acudirá a honrar a las víctimas, manteniéndose en su temeraria política de
mantener la equidistancia entre “la bala y la nuca”.
Una parte importante del
pueblo español, llena de indignación, está viendo cómo se suceden los episodios
de blanqueo de la imagen del sanguinario Otegui. Primero, Podemos e Izquierda
Unida, lo invitaron al Parlamento Europeo, después Évole le realizó una entrevista
que le producía arcadas a muchos tele espectadores, y ahora, en la máxima
institución autonómica de Cataluña, institución que se supone representa a
todos los catalanes, el infame numerito de hoy.
