La Junta Electoral Central
(JEC) tiene establecido que los partidos extraparlamentarios, caso de Podemos o
Ciudadanos, no pueden tener mejor trato que quienes sí obtuvieron escaños en
las elecciones de hace cuatro años. Según eso, UPyD e Izquierda Unida no pueden
ser excluidos de los debates.
La instrucción que la JEC
aprobó el pasado mes de abril señalaba que, aun cuando el reparto de tiempos en
los planes de cobertura informativa se rige por los resultados obtenidos en las
elecciones de hace cuatro años, se puede también incluir a otros «grupos
políticos significativos» que, en comicios más recientes hayan superado el
5% de apoyo. Señalando, que la presencia de los extraparlamentarios «en
ningún caso» podría ser igual o superior a la de aquellos que sí lograron
representación cuatro años antes.
Pero como estamos viendo,
las instrucciones de la Junta Electoral Central se las pasan por el forro, y
tanto UPyD como IU son excluidos sistemáticamente de casi todos los debates, y por
supuesto, de los que tienen más repercusión mediática.
Ayer se pudo ver por TV el
debate organizado por el diario El Pais entre Ciudadanos, PSOE y Podemos,
debate al que Rajoy se negó a asistir, eso sí, nuestro presidente asistió en
solitario a Tele 5 en donde triplicó la audiencia del debate de sus oponentes.
Ayer se vio con claridad,
que ninguno de los tres, Rivera, Sánchez e Iglesias, van a regenerar
absolutamente nada, y que en cambio, van a hacer que se degrade aún más nuestra
prostituida democracia.
Pedro Sánchez alabando a Zapatero y dando
datos falsos, Albert Rivera equivocándose al dar datos de empleo y lanzando,
mensajes y propuestas hurtadas a quien no ha sido invitado, y un Pablo Iglesias
sin chispa, diciendo el machacón discurso de siempre.
Pedro Sánchez se dedicó a
arremeter contra el ausente, contra Rajoy, y los otros dos a tratar de robarle
al PSOE votos por sus flancos.
Me sorprendió, que al
hablar del problema de la corrupción, Pedro Sánchez arremetiera contra la del
PP, hablando de Bárcenas y de la Gürtel, y en cambio, Albert Rivera no dijera
ni pío de la corrupción socialista principalmente en Andalucía, atado de pies y
manos, sin duda, por el hecho de que su partido, Ciudadanos, es cómplice de la
mafia socialista andaluza, y está claro, que ni podía hablar de los ERE ni de
los demás casos de flagrante corrupción dirigida desde el poder en Andalucía.
Ahora entiendo porque a
UPyD se la deja fuera, ayer Andrés Herzog lo hubiese tenido todo a su favor, el
trabajo bien hecho y las ideas originales siempre vencen a las palabras vacías
de los plagiadores.
