Pablo Iglesias, lo acaba de dejar muy claro, tiene un plan que, de hacerse realidad, conduciría a España a un nuevo enfrentamiento civil. Su primer objetivo es derribar la Monarquía parlamentaria para así instaurar una república, exactamente del tipo que provocó la guerra civil, y transformar a España en un Estado “más federal, confederal”. Que diga esto último, un profesor de Ciencias Políticas, es increíble, pues un Estado Confederal es todo lo contrario a un Estado Federal. Iglesias es profesor, pero un profesor ignorante.
En el Estado Confederal, cada región negocia unilateralmente con el gobierno central, lo que hace que la desigualdad impere y la injusticia triunfe, por el contrario, en un Estado Federal todos sus miembros tienen las mismas competencias y el Estado se reserva las importantes. Por otra parte, en un Estado Federal es condición imprescindible la “lealtad constitucional” y aquí no la hay. Actualmente, nuestras CCAA tienen unas cuotas de autogobierno muy por encima de las que tendrían en un Estado Federal, y por supuesto, en él no tendrían cabida los conciertos vasco y navarro, ya que romperían el principio de igualdad.
Su proyecto político es el mismo que se llevó a cabo durante la II República, vengarse de media España. Que España deje de ser una realidad nacional y que sea un juguete del autoritarismo, dinamitando los cimientos de nuestro Estado de Derecho, y destruyendo las instituciones democráticas desde el poder ejecutivo. Iglesias y su banda, deberían estar en la cárcel, pues hay motivos sobrados, y su partido ilegalizado.