Pedro Sánchez debe estar
pasándolo muy mal, ya que no solo es cuestionado en su partido, incluso Pablo
Iglesias sitúa en su discurso a Susana Díaz como su adversaria.
Es indudable el cabreo de
Pablo Iglesias con aquellos barones del PSOE que defienden la legalidad
constitucional y los valores que siempre defendió el PSOE, aquellos que se han
encargado de dejarle bien claro a Pedro Sánchez que todo no vale con tal de ser
presidente del gobierno.
Resultan patéticas las
acusaciones de Iglesias contra Susana Díaz acusándola de liderar una idea de
España y de justicia social demasiado parecidas a las que defiende la derecha.
Cuando él sabe perfectamente que precisamente por eso, Susana Díaz, cuenta cada
vez con más simpatías incluso entre los ciudadanos no socialistas.
Para Iglesias, existen dos
pesoes, el que él llama “sensato”, que no es otro que el infectado por Zapatero
y su heredero ideológico, Pedro Sánchez, y el que llama “inmovilista”, que no
es otro que el que defiende la unidad de España y otras muchas cosas muy
importantes para la ciudadanía española.
Quiero reproducir el
valiente twit de Susana Díaz ante las afirmaciones de Pablo Iglesias, “lo
insensato es querer presidir un país que se está dispuesto a romper con un referéndum
de secesión. Lecciones ninguna, Iglesias”.
En condiciones normales,
Susana Díaz podría aspirar con posibilidades a la presidencia de España en
cuatro años, desconozco si se va a atrever, jugándose su futuro, a hacerlo
ahora si se repitiesen elecciones y con pocas posibilidades. La estadista que
lleva dentro debe tomar esa decisión.
