Miembros del Sindicato Andaluz de Trabajadores, encabezados por Juan Manuel Sánchez Gordillo, parlamentario andaluz y alcalde eterno de Marinaleda, y el líder del SAT, Diego Cañamero, protagonizaron ayer unos hechos lamentables, que difícilmente podrían tener lugar en cualquier país democrático de nuestro entorno.
Estos individuos, realizaron simultáneamente dos actos de pillaje, uno en el supermercado Mercadona de la localidad sevillana de Écija, y el otro en el hipermercado Carrefour de la localidad gaditana de Arcos.
Ambos grupos, se llevaron por la fuerza y mediante la violencia, decenas de carros de productos, no importándoles agredir a empleadas de los establecimientos.
El Ministerio del Interior ya ha dado orden de detener y poner a disposición de la Justicia a los protagonistas de los asaltos.
Resulta muy preocupante la reacción que ha tenido Izquierda Unida ante estos graves hechos, ya que han mostrado su apoyo y su comprensión a personas que han cometido graves actos delictivos. IU es cada vez mas un partido antisistema que se niega a respetar las leyes que democráticamente todos nos hemos dado.
Con el pretexto de que los destinatarios de los alimentos robados van a ser familias que pasan por una situación de extrema necesidad, tratan de justificar lo que han realizado, todos sabemos que nunca el fin justifica los medios. Además resulta muy curioso que IU, el partido de Sánchez Gordillo, que gobierna junto al PSOE la Junta de Andalucía, no ha impedido que se le recorten las subvenciones a Cáritas, dinero que justamente emplea en dar alimentos a los que mas lo necesitan, una organización fiable que socorre a decenas de miles de familias.
Vivimos en una situación social muy preocupante, para muchos casi explosiva, si no cayera todo el peso de la ley sobre estos elementos, crearía un precedente gravísimo, pues cualquier padre de familia sin ingresos podría optar por conseguir alimentos por el mismo método.
Tras conocerse los hechos, el presidente de la Junta de Andalucía, condenó los hechos en Twitter, como no podía ser de otra manera. Pues bien, su secretaria general de vivienda, Amanda Meyer, mostró su disgusto por lo dicho por Griñan, y Valderas, su vicepresidente, también ha mostrado su comprensión hacía la acción realizada por Sánchez Gordillo.
Todos los andaluces, sabíamos de antemano, que este pacto de legislatura le traería muchos problemas al PSOE, ahora ya saben los socialistas que sus socios de gobierno no tienen ningún problema en cometer y justificar delitos tipificados claramente en nuestro Código Penal.
Aparte de que la justicia siga actuando en relación a los autores de tan impresentables hechos, el Parlamento Andaluz entiendo que debería también actuar en relación a Sánchez Gordillo, pues no creo que prestigie mucho a esa institución el contar entre sus miembros con un asaltante de supermercados.