Las esperanzas que muchos
pusieron en Pablo Casado cuando llegó a la presidencia del PP, rápidamente se
están diluyendo, pues continúa cometiendo errores de bulto.
Si ya es bochornoso de por
sí, que PP y PSOE, negocien y pongan a dedo a los miembros del Consejo General
del Poder Judicial, más bochornoso es, que el Partido Popular, a cambio de conseguir
la presidencia del CGPJ y, por lo tanto, del Tribunal Supremo, consienta una
mayoría de peones del Frente Popular, y de entrada, un Tribunal más afable que
de seguro será muy comprensivo con los golpistas del 1-O. El PP sigue
traicionando a su militancia y a esos cada vez menos votantes que le quedan. Pedro
Sánchez y Pablo Iglesias, consiguen así, que la cúpula judicial se convierta en
un instrumento importantísimo para quienes quieren demoler el Régimen del 78 y
destruir la Nación española.
Ya está bien de echarle la
culpa de todos los males que padecemos a la izquierda, que si Zapatero, que si
Sánchez, el Partido Popular dispuso de mayoría absoluta con Rajoy, y ni le
devolvió la independencia a la Justicia, ni se cargó la Ley de Memoria
Histórica, ni se cargó la de Violencia de Género, ni actuó contra los
separatistas, ni hizo otras muchas cosas; eso sí, le dio los medios de
comunicación a los enemigos de España. Que me perdonen los buenos amigos que
tengo en las filas populares, pero el PP ya no es solución de nada, es parte
del problema.
El oportunista de Rivera ha
demostrado que es mucho más espabilado que Casado, se ha opuesto a eso de que
los partidos nombren a los jueces, porque sabe que la mayoría de españoles
piensan eso. Entre éste, y los de Santiago Abascal, del PP no van a quedar ni
los huesos.
