La errónea política económica llevada a cabo por Pedro Sánchez y su Gobierno, nos llevó a una difícil situación, pero claro, si a continuación llegaron, la huelga de transportistas y la invasión rusa de Ucrania, con sus graves repercusiones económicas, si antes nuestra economía estaba muy enferma, ahora estamos claramente “en la UCI”.
Pues bien, este sinvergüenza que tenemos de presidente, lleva gastados millón y medio de euros en poner a punto su palacio vacacional de Las Marismillas de Doñana. Con nuestro dinero, se ha gastado 335.000 euros solo en mejorar el solárium, casi 28.000 euros en acondicionar El Palomar, y según los datos facilitados por el Organismo Autónomo Parques, la “rehabilitación de elementos deteriorados en la residencia de Las Marismillas para potenciar su uso para la gestión de la finca y difusión de su biodiversidad” (335.083,13 euros, en ejecución) y la “instalación fotovoltaica aislada y otras actuaciones en la residencia de Marismillas” (376.423,30 euros, aún en ejecución) evidentemente, si se da tantos rodeos para definir un gasto, es que claramente esconde algo. Pero, además, este Organismo ha realizado en este período “otros gastos”, que no concreta, y que ascienden a 808.930,52 euros.
Resulta indecente, que Sánchez, con ese 10% de inflación que padecemos los españoles, derroche fondos, a la hora de poner a punto una de sus residencias favoritas de vacaciones. Pensará que, en esas 11.000 hectáreas de pinar, que en esos 18 dormitorios con sus cuartos de baño, comedor y piscina, que en esos patios llenos de flores, puede seguir haciendo vida de “nuevo rico” llevando, como es costumbre en él, a sus mucho amiguetes. El problema es que todo lo pagamos unos empobrecidos españoles.