El que llegó a la
presidencia del Gobierno por la puerta de atrás, y sin que los españoles le
dieran su confianza en las urnas, y nada más ocupar el cargo incumplió su
promesa de convocar inmediatamente elecciones, se está dedicando a romper todas
las reglas de la democracia.
Cada día que pasa, se
parece menos a un presidente democrático, y más, a dictadores como Nicolás
Maduro. Que los objetivos de estabilidad presupuestaria tienen que ser
ratificados por un Senado en donde el Partido Popular tiene mayoría absoluta,
pues cambio la ley, y me cargo de un plumazo el control del legislativo al
ejecutivo, lo nunca visto en la Europa libre.
Para perpetrar semejante
acción golpista se ha tenido que buscar un cómplice, y ese socio no podía ser
otro que Podemos, partido que siempre está dispuesto a apoyar todo lo que sirva
para cargarse nuestro sistema democrático.
Pedro Sánchez, se convierte
así, en un alumno aventajado de Nicolás Maduro, pues al igual que ese
descerebrado tirano, en cuanto le molesta una Cámara con capacidad para vetar
las decisiones de un gobierno débil como el suyo, deroga la ley en cuestión y
se carga la separación de poderes, para así imponer, de manera artificial y
prefabricada, otra mayoría distinta a la votada por la ciudadanía en las
elecciones.
Lo lamentable es, que la
prensa tóxica aplaude la cacicada del PSOE y de Podemos, pues considera
legítima la mayoría “progresista” del Congreso, y en cambio, ve muy bien que se
neutralice la mayoría absoluta del PP en el Senado, pues para ella, el poder
democrático de la derecha siempre es ilegítimo. Una auténtica barbaridad.
Sánchez gobierna mediante
la concebida como “excepcional figura” del Decreto Ley, un auténtico fraude, y
se ha convertido en un cáncer par nuestra democracia y nuestra Nación, los
ciudadanos deberíamos empezar a plantearnos movilizarnos en la calle, porque de
lo contrario, él y sus perniciosos socios, nos van a causar un destrozo
descomunal que va a costar muchos años revertirlo.
Y digo que la solución está
en manos de la ciudadanía, porque el Partido Popular y Ciudadanos, continúan
bloqueados por sus complejos y por ese genético sentimiento de culpabilidad e
inferioridad que aqueja a la derecha que representan. Afortunadamente ya hay
otra opción que no lo padece.
No sé vosotros, pero yo veo
esto más chungo cada día que pasa.
