Desde su creación, la Unión Europea se convirtió casi únicamente en la “Europa de los Mercaderes”, algo bastante criticable, pero todo es susceptible de empeorar y así ha sido, pues a fecha de hoy, la UE es un arma pesada del globalismo e intenta por todos los medios, incluido el chantaje, imponer la llamada “agenda progre” a todos los países miembros.
El “caso polaco” abochorna. Polonia es gobernada por quienes recibieron el apoyo mayoritario de su pueblo, es decir, su gobierno posee toda la legitimidad democrática para hacer los cambios que considere necesarios. Por ello, el Tribunal de Justicia de la UE, la ha condenado a pagar un millón de euros día de multa hasta que desmantele su Sala Disciplinaria Judicial. El gobierno conservador polaco pretende que los jueces progres no decidan, al contrario que lo que pretende aquí Sánchez, desactivar a los jueces conservadores, pero al Gobierno de España jamás lo sancionarán.
La empleada de Francia y Alemania, Van der Leyen, pretende imponer la Agenda Progre en todos los países miembros con la única legitimad de haber sido elegida por Macron y Merkel, el desprestigio de la UE se acrecienta, pues eso de no respetar la soberanía de sus países miembros terminará pasando factura, la desafección aumentará. Personalmente creo en otra UE, esa formada por naciones libres y soberanas, que se asocian y hermanan por el beneficio mutuo.
El mensaje que nos traslada esta UE, es muy simple, en ella solo caben los Estados que asuman su agenda progre, si esto sigue así, ¿para qué sirve que votemos en nuestros respectivos países?