Lo que les ha ocurrido a dos
jóvenes campeones sevillanos de 14 años en el Campeonato de España de
Piragüismo, no tiene nombre. Pertenecen al Club Círculo Mercantil de Sevilla, y
en dos ocasiones, una en junio en Mequinenza (Zaragoza) y otra en julio en
Verducido (Pontevedra), cuando se dirigían al acto de entrega de medallas
llevando sobre sus hombros nuestra bandera nacional, sufrieron una situación
impensable en un país que no se halle inmerso en una grave crisis nacional,
crisis provocada por los políticos, como el nuestro.
En Mequinenza les obligaron a
quitarse la bandera al subir al podio, y en Verducido les dijeron que se la
quitaran de malas maneras y fueron abucheados por parte de los asistentes, ante
ello, nuestros jóvenes campeones optaron por dar media vuelta negándose a
recibir la medalla.
Al hacerse eco los medios de
lo sucedido, la Federación Española de Piragüismo ha emitido un comunicado
vergonzoso que en cualquier país normal llevaría a la inmediata defenestración
de toda la cúpula directiva. Parece que no se enteran de que “los españoles
tenemos la obligación de respetar nuestros símbolos nacionales y el derecho a
usarlos”. No sé por qué, pero cada vez que me entero de un ignominioso hecho
como este, recuerdo esa famosa frase pronunciada por la madre de los Pagaza
“veremos cosas que nos helarán la sangre”, mucho me temo que eso nos ocurrirá
muy a menudo de aquí en adelante.
Dos jóvenes de 14 años le
tienen que dar lecciones de patriotismo a toda una Nación, medio adormecida,
medio narcotizada, medio amnésica, incapaz de tirarse a la calle para
recordarle a la izquierda y al resto de la fauna política antiespañola, que a
la Nación no se la toca.
Se han dedicado a colocar a
sus peones en todos los organismos, para así poder cometer todo tipo de actos
infames, tenemos que estar muy atentos y denunciar todo comportamiento que sea
incompatible con la legalidad y el sentido común. Gracias Pablo, gracias
Carlos.
