Hace dos meses llegó a la
alcaldía de Zaragoza, el popular Jorge Azcón, y en vez de echarse a llorar al
ver la situación económica que se ha encontrado, ha decidido pedir ayuda al
Estado para hacer frente a la inasumible deuda heredada y a los
multimillonarios pagos que le imponen unas sentencias que le están llegando en
cascada al ayuntamiento.
La ciudad de Zaragoza tiene
667.000 habitantes, y su ayuntamiento, un presupuesto anual que ronda los 770
millones. Teniendo en cuenta que su deuda financiera ronda los 850 millones de
euros, más otros 180 millones relacionados con las obligaciones de pago del
tranvía, las cuentas no pueden salir de ninguna manera.
Juan Alberto Belloch (PSOE)
fue alcalde durante doce años, y su gestión solo puede calificarse de penosa,
solo se dedicó a gastar lo que no podía para seguir siendo reelegido, el
problema de esa estrategia es que puede durar un tiempo, pero al final los
vecinos terminan por darse cuenta del desastre que eres.
Pero para redondear el
desastre, en la última legislatura, el alcalde fue Pedro Santisteve
(Podemos-IU) un comunista que ha sido una auténtica calamidad.
Los zaragozanos han sufrido y
sufren en sus carnes lo que es la izquierda cuando gobierna, a los ricos los
castiga, pero siguen siendo ricos, a las clases medias las empobrece, y a los
pobres los promociona a miserables, siempre fue así y siempre seguirá siendo
así, lo incomprensible es que aún queden ciudadanos que les den su confianza.
Por estas realidades le
debemos tener tanto miedo a un gobierno de Frente Popular, pues si cuajara, de
seguro las íbamos a pasar “putas”.

Y eso que el anterior alcalde fue ministro de justicia con el zapa, si no recuerdo mal. En cualquier caso, Dios los cría y ellos se juntan. Que el Señor nos ayude.