Lo que declaró nuestro Rey en
relación a que lo deseable es que se intente formar Gobierno y no el ir a unas
nuevas elecciones, es muy razonable, lo que no es razonable es la
interpretación que hacen los socialistas de esas palabras, pues Felipe VI no
entró “en quienes ni en cómo”.
A fecha de hoy, todo parece
indicar, que Pedro Sánchez sigue sin ser capaz de recabar de otros partidos los
apoyos necesarios para su investidura, por ello, no es nada descabellado decir,
que otra opción podría ser que el PSOE presentara a otro candidato, alguien de
consenso que pudiese ser apoyado por una amplia mayoría de la Cámara. Parece
cada vez más claro, que el problema no es el PSOE como partido, que el problema
es el propio Pedro Sánchez y su sectaria camarilla.
Teodoro García Egea,
secretario general del Partido Popular, ha dado una solución que por supuesto,
este PSOE jamás apoyará, gobierno de coalición PP-Ciudadanos con la abstención
del PSOE. Si el que ganó las elecciones con una exigua mayoría es incapaz de
llegar a acuerdos para formar gobierno, parece lógico que quien quedó detrás de
él lo intente.
Lo cierto es, que nuestra
economía empieza a resentirse del bloqueo político que padecemos, y ya hay
numerosos índices económicos que nos indican lo que se nos avecina. La inercia
del crecimiento duró lo que duró, lo que funcionó hace dos años ya no tiene
porqué funcionar ahora, o se hacen reformas y ajustes encaminados a corregir desviaciones
y a reactivar nuestra economía, reformas y ajustes solicitados
muchos de ellos por la propia UE que Podemos nuca aceptaría si fuese miembro de
un gobierno de Frente Popular, o mucho me temo que este Zapatero 2 nos
llevará a la misma situación a la que nos llevó Zapatero 1, pues la obsesión de
Sánchez por seguir en el poder, le hará incluso ofrecer y gastar lo que no tenemos.
