Estaba cantado y sucedió,
pese a que cientos de miles de españolas salieron ayer a la calle de buena fe,
reclamando más igualdad y menos discriminación por su condición de mujeres,
ayer quedó muy claro, que Podemos desde el punto de vista político utilizó la
huelga para intentar frenar la caída libre en la que está sumido y que le
vaticinan todos los sondeos.
Piquetes de podemitas
irrumpieron en los negocios para coaccionar a las mujeres que libremente
decidieron trabajar, otros piquetes, se situaron a las puertas de El Corte
Ingles y otras tiendas de conocidas marcas al soez grito de “con la talla 38 me
molesta el chocho”. Grupos de podemitas también nos deleitaron gritando frases
como “quitar vuestros rosarios de nuestros ovarios”. Hicieron lo de siempre,
atacar a la libertad, a las empresas y a la Iglesia, el comunismo es así.
Los sindicatos de izquierdas,
los partidos de izquierdas, y las TV bolcheviques que padecemos, casi todas por
cierto, trataron de convencernos que ayer habían salido a las calles cinco
millones de mujeres, lo mismo podían haber dicho diez, les guste o no les
guste, la mayoría de ellas no la secundaron.
Podemos hizo ayer su primer
ensayo para conseguir en la calle lo que jamás conseguirá en las urnas, su
objetivo es cargarse la paz social. Su próximo objetivo somos los pensionistas,
ya los organizadores de las primeras movilizaciones han sido miembros de
Podemos y de su franquicia gallega En Marea, espero que las asociaciones de
pensionistas no les sigan el juego y sepan zafarse de ellos.
Me sorprende mucho, que los
sindicatos de izquierda y los partidos de izquierda, que se volcaron con la
huelga de ayer, jamás han tenido en manos de una mujer su secretaría general,
su hipocresía es insultante.
Ayer, el Partido Popular, y
sobre todo, Ciudadanos, hicieron un papelón, sobre todo las naranjitas. Dijeron
que su partido estaba en contra de la huelga y su manifiesto, y pese a ello
acudieron, y claro está, fueron abucheadas e insultadas. Parece que no terminan
de enterarse, que para el comunismo, todo el que no piensa como él es su
enemigo.
Pablo Iglesias, que ha dado
sobradas muestras de que es un machista recalcitrante, ni es feminista, ni
ecologista, ni animalista, él y su gente solo apoyan cualquier causa que divida
y enfrente a los españoles, pues su finalidad es cargarse esta sociedad.
