Lo ocurrido este pasado lunes
en un colegio público de Tarrasa, demuestra que el independentismo va a por
todas a la hora de imponer sus ideas, dándole igual utilizar la violencia,
incluso contra niños en centros escolares.
Que una profesora
independentista se atreva a perpetrar una agresión criminal contra una niña de
diez años por el hecho de que esta haya dibujado una bandera nacional en su
cuaderno y haya escrito bajo ella “Viva España”, lo único que demuestra, es lo
seguros que están de que, cometan la barbaridad que cometan, nunca serán
castigados por ello, que gozan de absoluta impunidad.
La profesora gritó a la
menor, la cogió por la camiseta y la tiró al suelo, dándose la niña un fuerte
golpe en la espalda, para a continuación, coger por el cuello a la niña para
sacarla de clase.
Tras conocer los padres los
hechos acaecidos, los denunciaron en la comisara de los Mossos de la localidad,
y van a ir, tanto por la vía administrativa como por la judicial asesorados por
las asociaciones “Por una Escuela Bilingüe” e “Impulso Ciudadano”.
No soy partidario de utilizar
tacos en mis artículos, pero en este caso lo voy a hacer. Esta auténtica “hija
de puta” debería ser apartada de inmediato, y de por vida, de la docencia, y
por supuesto, condenada por el execrable acto que ha cometido.
De este asunto nos hemos
enterado, pero hay muchos otros que no trascienden a los medios. Es lamentable
que, en un país occidental y democrático, como nos dicen que somos, nuestro
Gobierno no mueva un solo dedo para que el Estado de derecho vuelva a estar
vigente en esa comunidad autónoma, y todos los catalanes recuperen sus derechos
y sus libertades, esas que son pisoteadas a diario por el independentismo nazi
que les gobierna.
Y por cierto, por orden del Gobierno catalán, los Mossos han filtrado la noticia sin tachar los datos personales, de esa manera ponen a la familia víctima en la diana de la kaleborroca separatista, esa jauría que tratará de hacerles encima la vida imposible.
