Si tuviésemos una Justicia verdaderamente independiente en la que los partidos políticos no pudiesen meter sus sucias manos, esas Comisiones Parlamentarias que no sirven para investigar nada, y sí, para que los viejos partidos se digan eso de “y tú más”, no tendrían ningún sentido. El mensaje que recibe la ciudadanía tras ver la información que nos llega sobre esas Comisiones que ya están en funcionamiento, es que unos son muy corruptos y los otros, a lo mejor, algo menos.
Lo cierto es, que lo peor de la pandemia se pudo haber evitado y que quienes gobernaban por entonces, los socialistas, peor no pudieron haberlo hecho, peor para nosotros, pero excelentemente para ellos. Me explico, encendieron la mecha de la catástrofe en su empecinamiento por llevar a cabo el infectódromo que significaron las manifestaciones del 8-M, el covid se propagó, muchas de las manifestantes murieron y algunos de sus familiares también. Ante eso, los cerebros del PSOE vieron que estaban ante una oportunidad única para enriquecerse, decidiendo no hacer las compras de material sanitario en conjunto con sus socios europeos y prohibiendo durante demasiado tiempo a las distintas CCAA comprar material sanitario por su cuenta.
Todos los socialistas que ostentaban por entonces poder político para hacer compras millonarias, las hicieron a través de sus intermediarios de confianza, para ellos, lo importante no era que el material comprado cumpliera unos requisitos mínimos, de hecho, mucho del material adquirido continúa almacenado a espera de ser destruido, lo importante era forrarse mientras en los centros sanitarios nuestros profesionales se jugaban la vida sin medios, las residencias de ancianos fueron dejadas de la mano de Dios, los españoles encerrados en sus casas aterrados y el Parlamento cerrado, por lo que no había manera de fiscalizar ni controlar los desmanes que se cometían desde las órdenes que se impartían desde La Moncloa y desde Ferraz.
Toda la vida y en casi todos los lugares ha habido políticos corruptos, evidentemente, no en la proporción que los hay en España, pero nunca esos políticos han sido tan criminales como los socialistas “españoles”, sobre todo, durante ese triste periodo de nuestra reciente historia y mucho me temo, que no pagarán por las actividades criminales perpetradas.
Una pena de España y de los españoles
Todavía queda gente decente