Estamos siendo bombardeados
por los analistas, de izquierda y de derecha, dándonos su opinión sobre lo que
ayer ocurrió, y ni en esos análisis son capaces de ser objetivos. Para mí, hay
un claro ganador, el PSOE, y tres claros perdedores, Podemos, Partido Popular y
Ciudadanos. Los de Rivera, viendo fríamente sus resultados, no habrían perdido,
pero conociendo su gran objetivo, que no era otro que vencer al PP, es evidente
que han perdido. Y qué decir de VOX, que pese a que los medios no paran de
querer convencernos de que ha fracasado, yo me limito a decir que el 1 de
diciembre de 2018 no estaban representados en ninguna institución, y hoy
tienen: 24 diputados en el Congreso, representación en el Senado, 3 escaños en
el Parlamento Europeo, 530 concejales en toda España, parlamentarios en 11
regiones y llave gobierno en 3 de ellas, además de llave gobierno en 20
capitales, Ceuta y Melilla. Decir que VOX ha cosechado unos malos resultados es
insultar a la inteligencia, pues nunca antes desde la Transición ningún partido
entró en la política española con tal fuerza.
La poca derecha mediática que
queda, se ha hartado de decirnos que el voto útil era el otorgado al PP, y
curiosamente, el PP medio salvará la cara, en los sitios en donde VOX ha sacado
representación.
La gran noticia es, que los
partidos constitucionalistas pueden gobernar en Madrid, ciudad y comunidad,
expulsando de la alcaldía a “la bruja mala”.
Ahora solo falta que PP, Cs y
VOX se pongan de acuerdo y organicen un contrapoder en las CCAA y alcaldías
importantes frente a lo que pretende perpetrar Sánchez en esta legislatura.
Espero que Rivera no sucumba a las amenazas de Valls para que no pacte con VOX.
