Es curioso que, mientras que
entre la ciudadanía existe un clamor cada vez más fuerte para que se convoquen
elecciones, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, se haya atrevido a
declarar en el transcurso de un acto político celebrado en Santiago de
Compostela, que no hay elecciones porque «no les convienen a los
ciudadanos y a las ciudadanas».
Para ella y su partido, no es
momento de convocar elecciones anticipadas, como se demanda mayoritariamente, “sino
que primero se debe restablecer un Estado del bienestar deteriorado tras años
de gobiernos de derechas”. Tenemos un Gobierno de trileros, instalados
permanente en la mentira.
Llegaron al poder tras una
Moción de Censura en la que se comprometieron a convocar elecciones de
inmediato, ni lo han hecho ni lo piensan hacer, se aferran al poder y agotarán
la legislatura. Se hicieron con el poder de una manera legal pero absolutamente
ilegítima, y al no convocar elecciones, es evidente, que nos han engañado a
todos.
Cuando la vice, Carmen Calvo,
dice que a los españoles no nos interesa que haya elecciones, lo que realmente
está diciendo es que al PSOE no le interesa, simplemente porque perdería. No
nos extraña, el PSOE siempre ha tenido ese tic antidemocrático, ya en la II
República, cuando la derechista CEDA era clara favorita, nunca tuvieron ningún
reparo en hacerse golpistas, el PSOE lleva lo antidemocrático en sus genes.
Para el PSOE, lo democrático solo es votarles a ellos. Incluso esta semana se
han atrevido a cuestionar la legitimidad del Senado porque allí tiene mayoría
la derecha, en cambio, para ellos, el Congreso sí que tiene legitimidad, será
porque ellos lo controlan junto a toda la escoria parlamentaria.
Nos hablan de restablecer el
Estado del Bienestar, precisamente cuando ya se sabe, que todos los indicadores
económicos auguran que van a conseguir la proeza de en tres meses frenar el
crecimiento. Estos, como siempre, solo nos traerán la ruina, y por supuesto,
una involución democrática.

Pues pese a todo: Yo quiero elecciones. ¡Bastantes imposiciones, he tenido en mi larga vida, como para terminar manteniendo además, económicamente y socialmente a esta pandilla de cuervos idiotas.