El trato que dan los distintos gobiernos autonómicos a los menores extranjeros tutelados (MENAS) en comparación con el que dan a nuestros mayores, esos que viven sus últimos años en Residencias, esos ancianos que se han llevado toda su vida trabajando y pagando impuestos, es insultante.
Voy a poner solo dos ejemplos, la Comunidad Valenciana y la Comunidad de Madrid, ambas gobernadas por el Partido Popular, imaginaos lo que ocurrirá en las gobernadas por ese PSOE que llama con “megáfonos” a los ilegales invasores.
El gasto diario por cada menor extranjero tutelado en la Comunidad Valenciana asciende a 218,85 euros mientras que el gasto diario a cada plaza en centros públicos para personas en situación de dependencia apenas llega a 53,30 euros. Cuantos damnificados por la DANA se darían con un canto en los dientes por percibir diariamente esa cantidad que nos cuesta cada hijo del multimillonario Rey de Marruecos. El popular Carlos Mazón debe estar orgulloso de perpetrar semejante injusticia.
Por su parte, en la Comunidad de Madrid, el gasto diario por cada menor extranjero tutelado asciende a 179,59 euros mientras que el gasto diario por cada plaza en centros públicos para personas en situación de dependencia apenas llega a 72,80 euros. Con este dato, Isabel Díaz Ayuso, también se cubre de gloria.
Para nuestra vergüenza, el bipartidismo (PSOE-PP) designa en general el triple de gasto público a los centros de MENAS que a las residencias de ancianos ¿Para eso los españoles pagamos tantos impuestos?
Se premia a jóvenes en perfecto estado de salud que deambulan por nuestras calles, casi siempre en manada, con móviles de última generación y a muchos de ellos les da a veces por cometer delitos graves, entre ellos, robos, agresiones, violaciones y hasta asesinatos, por el contrario, se castiga a quienes lo han dado todo por su familia, por nuestra sociedad y por el progreso de España.
Este desfase presupuestario debería desatar nuestra indignación contra esos gobiernos autonómicos tanto del PP como del PSOE, así como, contra el Gobierno central de Pedro Sánchez por priorizar recursos hacia colectivos vinculados con ONGs subvencionadas, en detrimento de los ciudadanos españoles más vulnerables, como ancianos o personas con discapacidad.
Tenemos que tener en cuenta, que además de la inversión directa por parte de las CCAA, los centros de MENAS reciben importantes partidas estatales a través de convenios y transferencias a entidades privadas y ONGs encargadas de su gestión. Algunas de estas entidades acumulan millones de euros en subvenciones anuales.
Hablamos de cosas muy serias, del reparto del gasto social en un contexto de recursos limitados y prioridades contrapuestas. Mientras tanto, muchos ciudadanos siguen esperando que se mejoren las condiciones de las residencias públicas de mayores, donde las carencias estructurales, las listas de espera y la falta de personal son escandalosas.
Yo no sé vosotros, pero yo pienso que los nuestros siempre deben ser los primeros a la hora de recibir ayudas y alcanzar el bienestar que se han ganado a pulso currando toda su vida.
Es para salir a la calle y comenzar una revolución