En la política española hay
muchas actitudes difíciles de entender, una de ellas es la que se ha producido
en el Parlamento de Andalucía con la presentación por parte de Podemos de una
Proposición No de Ley (PNL) que instaba a la Junta de Andalucía a la
eliminación del amianto de todos los centros educativos andaluces.
Muchos padres llevan años
luchando por la eliminación del amianto en los colegios de sus hijos, de ahí su
gran decepción, pues el amianto es un material altamente cancerígeno. La PNL
presentada por Podemos, fue apoyada por el Partido Popular pero tumbada con los votos del PSOE y Ciudadanos en
la Comisión de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio. En ella se pedía al
Gobierno autonómico un inventario del amianto en los colegios y un calendario
para su retirada. Este material representa, tanto para los niños como para el
profesorado y el resto del personal, un gran riesgo el tener que convivir con
él día tras día y año tras año. Evidentemente, los niños son aún más
vulnerables que los adultos.
Como al gobierno socialista
andaluz no le viene bien liberar el presupuesto necesario para llevar a cabo lo
que solicitaba Podemos en su PNL, pues como siempre, gracias a la complicidad
de Ciudadanos, tumban una propuesta de sentido común y eternizan un riesgo que
puede costar vidas.
Cada día me sorprende más
la actitud de los de Juan Marín, y sobre todo, la permisividad de Rivera y toda
su cúpula, con las decisiones equivocadas que su partido está tomando en
Andalucía, y digo equivocadas, porque es evidente que la pérdida de apoyo
ciudadano en las recientes elecciones generales se debe entre otras cosas, a la
política incomprensible que están haciendo en Andalucía apoyando al partido que
ha convertido a la Junta de Andalucía en la administración autonómica, más
inoperante y más corrupta, de todas las CCAA de este país.
