Ayer, en el Tarraco Arena de
Tarragona, comenzó la campaña electoral del 1 de octubre. El PDEcat, ERC y la
CUP, junto con la ANC, la AMI y Ómnium Cultural, mostraron músculo, y le
demostraron a Rajoy, le dejaron muy claro, que se pasan por sus partes todas
las querellas, recursos, sentencias judiciales y amenazas del Gobierno.
Desde el gobierno se nos
dijo, que este acto no se celebraría, y se ha celebrado, además, en él han
actuado los Mozos, ese cuerpo policial autonómico cuyos sindicatos nos decían
que acatarían la ley, creo que ya es hora de disolverlos.
A 15 días del 1 de octubre,
el Manso de La Moncloa sigue sin atreverse a hacer lo que debe, ni se mete a
nadie en la cárcel ni se interviene la autonomía. Los españoles, cada día que
pasa, estamos más perplejos. Pensar que al gobierno de la II República no le
tembló el pulso con esta gentuza separatista, y que por el contrario, este
Gobierno sigue instalado en la cobardía vestida de prudencia, nos avergüenza.
Es indudable, que ayer el gol
se lo metió Puigdemont a Rajoy, y perderá por goleada si sigue sin tirar a
puerta, eso seguro.
