Mariano Rajoy y su Gobierno,
han conseguido con su inacción, que la verdad sobre el independentismo catalán
no sea creíble en el exterior, no se la crean incluso esos socios europeos de
los que presume ser amigo. El Estado de Ángela Merkel, esa que dice es su gran amiga, al no aceptar la Euroorden, lo que hace es no aceptar nuestra soberanía, así de claro. La decisión del tribunal del estado alemán de
Schleswig-Holstein, de admitir la extradición de Puigdemont solo por el delito
de malversación, es para mí, además de un triunfo para el líder sedicioso, la
demostración del rotundo fracaso de Rajoy como estadista.
Mientras que el Gobierno de
España le ha dejado toda la responsabilidad a la Justicia española, evitando
así tener que tomar decisiones, el independentismo, con el dinero que les
soltaba Mantoro, con nuestro dinero, ha ganado la batalla de la opinión pública
internacional, los medios de comunicación extranjeros y los foros de debate.
Con astucia, aparecen ante el mundo como víctimas, y eso, se lo debemos los
españoles a nuestro aún presidente.
El juez Llarena debería
retirar de inmediato la Euroorden, negándose así a aceptar la extradición solo
por ese delito, y así evitar que Puigdemont pueda volver a España e incluso
volver a ser presidente de Cataluña. Pero no es eso lo más grave, lo más grave
es que si volviese solo para ser juzgado por malversación, podría ser juzgado y
condenado como máximo a seis años de prisión y diez de inhabilitación, mientras
que sus colaboradores en el Golpe, sus segundos, podrían ser juzgados por
rebelión y condenados a penas muchísimo mayores, algo absurdo.
Fuera de España, tanto los
gobiernos como las respectivas opiniones públicas, saben perfectamente que TV3
sigue intoxicando y nuestro Gobierno no se atreve a cerrarla, saben que los
golpistas Mossos van a su bola y nuestro Gobierno no se atreve a disolverlos,
saben que en los colegios adoctrinan e intoxican a los niños y el Gobierno de
España no actúa, y no lo entienden, por ello, no se creen nuestra versión ¿De
qué nos sorprendemos?
Y porque no, hablar también
de la deriva de la Unión Europea, pues llevan paso de convertirse sus
respectivos Estados, en islotes donde cualquier delincuente de un vecino pueda
huir y escapar de la acción de la justicia. Esta nunca ha sido mi Europa, no
acepto en lo que se ha convertido, en esa “Europa de los Mercaderes” creada
para que los de siempre hacen negocio y se enriquezcan aún más. Si el futuro de
Europa no pasa necesariamente por, un solo gobierno, un solo parlamento, y unas
mismas leyes para todos, esta Europa seguirá siendo una gran mentira.
