Tengo que deciros, que Rajoy me decepcionó. Ha quedado claro que no piensa realizar los cambios necesarios para regenerar nuestra democracia.
Con la crisis política, institucional y nacional que padecemos, el nuevo presidente del gobierno de España no puede dedicarse en exclusiva a luchar contra la crisis económica y a intentar crear empleo.
Parece que los líderes políticos de los grandes partidos no acaban de enterarse de que sin encontrar solución «a las otras crisis» todo serán parches, mas o menos eficaces, y será muy improbable que despeguemos económicamente.
Rajoy dejó meridianamente claro que no piensa cambiar la injusta Ley Electoral que padecemos, pese a que la mayoría de los ciudadanos manifiestan en las encuestas que debería ser modificada para que la representación política en nuestro parlamento se corresponda y sea proporcional a lo votado por los ciudadanos.
Tampoco habló de la corrupción política y al ser increpado por Rosa Díez al respecto, se limitó a decir que la inmensa mayoría de los políticos son honestos. Eso no se lo cree ni el. Es evidente tras escucharle, que con el Sr. Rajoy el «saqueo» continuará, eso sí, ahora los mas beneficiados serán los que llegan.
Pero lo que en realidad mas me dolió fue, por una parte, que no hablara nada de defender nuestra lengua común cuando en diferentes zonas de nuestro territorio nacional (Cataluña, Valencia, etc.) se está cometiendo un auténtico «genocidio lingüístico», y no en todas ellas gobierna el nacionalismo separatista.
El otro gran silencio del Sr. Rajoy fue el no hablar de ETA. Cuando una parte importante de la ciudadanía esperaba que dijera que iba a iniciar los trámites para expulsar a los proetarras de las instituciones, ilegalizando a Amaiur y Bildu, «no dijo ni mu».
De nuevo demuestra su falta de valentía en un asunto tan sensible para muchos.
Le deseo al Sr. Rajoy que esté acertado en las decisiones que tome, sencillamente por el bién de la Nación Española, nación de la que estoy muy orgulloso de pertenecer. Aunque reconozco que tras escucharle no me hago demasiadas ilusiones.
Hay que darle tiempo. Un voto de confianza. Ten paciencia. Poco a poco. No es fácil ni para él ni para nadie..todo lo que hay para mejorar.