Todos
percibimos que vivimos un tiempo en el que la Monarquía no pasa por
su mejor momento. Creo que no me equivoco al decir, que esa
institución está mas cuestionada que nunca por muchos ciudadanos,
aunque también tengo la impresión de que en un hipotético
referéndum, la Monarquía aún contaría con una mayoría de
españoles que la apoyaría sin reservas de ningún tipo.
No
obstante, convendría también diferenciar, entre los monárquicos y
los que apoyan a la monarquía sin serlo, y los que son simplemente
antirepublicanos, que para mi son los mas.
Lo
cierto es, que hay muchos ciudadanos que con solo oír la palabra
“República”, sienten un temor bastante primitivo, fruto sin duda
de lo que significó la II República y sus consecuencias.
Ese
rechazo de parte de la ciudadanía a esa forma de Estado, reconozco
que es poco razonado, pero que incluso yo en parte comparto. Y es que
si nos referimos a los símbolos nacionales, de todos es sabido que
los republicanos, además, tampoco reconocen nuestra bandera
constitucional, con la que nos identificamos la mayoría de los
españoles; entiendo pues que mientras sea esa la alternativa a
nuestra Monarquía, podemos tener rey por mucho tiempo, pues la
alternativa sería poco fiable y percibida como peligrosa.
Solo
tenemos que ver en la actualidad que colectivos y que personas son
activistas antimonárquicos. Rápidamente nos damos cuenta de que se
sienten herederos del legado, de la memoria y del espíritu de esa II
República, herederos de un gran fracaso colectivo. Un régimen que
nunca lo fue para todos los españoles y que degeneró en poco tiempo
en un enfrentamiento entre lo que siempre se han llamado las “dos
Españas”.
Tenemos
que situarnos en la época, teníamos una izquierda radical,
totalitaria, revolucionaria y prosoviética, y por otra parte, una
derecha caciquil y clasista. Ninguna de las dos Españas era en
absoluto democrática, de hecho, por entonces ni se empleaba ese
término. Cuando esa izquierda controló el poder republicano, se
dedicó a intentar laminar a los que ellos consideraban sus enemigos,
y claro está, la situación se hizo insostenible. La única
fotografía cuya imagen ha quedado en mi mente de mis años de
escolar relativa a la II República, es una que me impactó mucho, al
frente de una manifestación de izquierdas, una pancarta, en ella
ponía UHP (Uníos Hermanos Proletarios) y a continuación el lema de
“Viva Rusia muera España”, mi mente de niño quedó impactada
por aquello.
¿Alguien
cree en la actualidad que hubiese sido posible un levantamiento
militar, sin un caldo de cultivo previo de desafección a la
República, sin cierto apoyo social? Si la República hubiese
funcionado aceptablemente, ningún militar se hubiese atrevido a
levantarse en armas contra ella, eso es evidente.
Reconozco
que este es un tema del que no me gusta hablar, han pasado 80 años y
aún cuando hablas de ello en una tertulia se exacerban los ánimos.
Gracias a nuestros políticos, ese periodo de nuestra historia no
lo hemos superado, incluso muchos aún simpatizan y se identifican
con uno de los dos bandos, terrible pero cierto.