España está instalada en una
permanente anomalía democrática, el culpable de esa situación es el PSOE y su
indecente líder, un Pedro Sánchez obsesionado con mantenerse en el poder a toda
costa.
El aumento del desempleo y el
deterioro económico que se están produciendo, no es nada, en comparación con lo
que llegará si Sánchez consigue su propósito de seguir en La Moncloa. Su
gobierno, con total desfachatez, ya ha dicho que las cifras no son alarmantes,
que van a decir estos desalmados, y a Sánchez, cuando le preguntan sobre el
tema, no sabe no contesta.
En el debate electoral
organizado en la independentista TV3, los representantes de PP, Vox y Cs le
plantaron cara al moderador, y alucinaron al oír al segundo de Iceta, al
representante del PSC-PSOE, pedirle a ERC su apoyo para Sánchez, si fuera
necesario en una supuesta investidura. El golpista Oriol Junqueras podría
disponer de la oportunidad de gobernar España para destruirla más fácilmente.
Un Pedro Sánchez completamente
desquiciado, en una entrevista en RNE, le contesta al periodista «¿La
Fiscalía de quién depende, del gobierno? Pues ya está». Muy mal tiene que
ver las cosas para perder los papeles de esa manera.
El voto por correo del 10-N,
es muy probable que se manipule, con Sánchez controlando férreamente el CIS, el
INE y Correos, y las normas cambiadas, el pucherazo está servido. Desconozco
como se podría evitar.
Me sorprende que en Cataluña
no se suspendan las elecciones, pues no se va a poder votar en libertad, y por
supuesto, los interventores y apoderados de los partidos constitucionalistas lo
tendrán muy difícil para realizar sus funciones, y qué decir, de los ciudadanos
no independentistas, esa mayoría que puede ver como yendo a votar ponen en
peligro su integridad física, es una vergüenza consentida por este gobierno
infame que lidera Sánchez.
