Mientras el presidente Sánchez sigue disfrutando de sus vacaciones palaciegas, la crisis económica y sanitaria se agrava alarmantemente. Ya estamos en 3.000 contagiados diarios y cerca de 70 muertos, según cifras oficiales no creídas por un pueblo, el español, harto de que le engañe este infame Gobierno.
Nuestro Gobierno acaba de improvisar una serie de medidas, cierre de discotecas, imponer el toque de queda para los bares, prohibir las reuniones de más de diez personas, y prohibir también fumar por la calle sin explicar en base a qué argumento científico toma esa medida.
Mientras todo esto ocurre, un estudio financiado por el Instituto de Salud Carlos III, llega a la conclusión que de seguir a este ritmo los contagios, a finales de septiembre se producirá el colapso hospitalario con la epidemia fuera de control y se superarán los 100 fallecidos diarios.
La gran mayoría de los colectivos, médicos y científicos, han hecho públicos comunicados mostrando su preocupación por la situación sanitaria y por la falta de un plan serio del Gobierno para combatir al Covid-19, y lo más grave, el Gobierno se niega a que un comité de expertos internacionales analice y detecte cuales han sido los errores en la gestión de la crisis de la pandemia.
La irresponsabilidad que demuestra Pedro Sánchez al seguir de vacaciones, no tiene parangón. Los datos de estos últimos días, espantan ya hasta al turismo nacional, el hundimiento de nuestra economía es un hecho. Parecía imposible, pero Sánchez ya ha superado a ZP.