Ayer al mediodía, Santiago Abascal, convocó a los medios de comunicación en la Plaza Nueva de Sevilla, hizo una declaración y contestó a los muchos periodistas de los diferentes medios presentes.
Desde mucho antes, la Delegación del Gobierno, evidentemente, tras recibir indicaciones del Ministerio del Interior, envió a un impresionante contingente de vehículos y de policías nacionales para cerrar en su totalidad el perímetro de la plaza y así impedir que los sevillanos pudieran acceder a ella, conculcando su derecho a transitar libremente por la capital hispalense.
Pese a que Vox no había convocado a la población, muchos quisieron acercarse para darle calor a Santi Abascal, por lo que esas noticias de que Vox no tenía permiso para realizar un acto público son falsas, los ciudadanos que acudieron lo hicieron a título particular y bajo su responsabilidad.
El caso es que unos cientos pudimos acceder a la plaza, y bastantes más se quedaron bloqueados en la avenida y en menor medida en las muchas calles que conducen a la Plaza Nueva, eso sí, casi todos indignados por unas medidas policiales exageradas que ni siquiera se toman cuando la izquierda incendia nuestras calles.
Solo puedo decir que todos los asistentes iban con mascarilla y que en mayor o menor medida se respetó la distancia de seguridad. Entiendo que al Gobierno y al resto de partidos les moleste que aparezca en los medios, la gran expectación y el creciente apoyo que suscita Abascal allí donde va.