Han
pasado ya dos años y ya se están conociendo datos de las andanzas
del bipartito PSOE-IU, de su forma de gobernar y de su “poco rigor”
en el manejo del dinero público.
En
su último mandato, el gobierno municipal de PSOE e IU, dio entre
transferencias y subvenciones, mas de seis millones de euros a la
Fundación DeSevilla. La Guardia Civil investiga posibles
irregularidades en la gestión de la entidad, hoy en proceso de
liquidación, y por lo que han sido imputados el ex gerente, y el ex
delegado de Economía y Empleo, ambos conocidos miembros de Izquierda
Unida.
Las
transferencias se realizaron en el mandato 2007-2011 desde la
delegación de Relaciones Institucionales que entonces dirigía
Antonio Rodrigo Torrijos, conocido dirigente de IU que en mas de una
ocasión ha tenido conflictos con el personal municipal por su falta
de escrúpulos en el más amplio significado de la palabra.
Rodrigo
Torrijos concedió los fondos a la Fundación DeSevilla para la
ejecución de trece proyectos en países como Cuba, Nicaragua,
Palestina o Argelia. La Guardia Civil tiene serias dudas de que el
dinero haya llegado a su destino y se hayan llevado a cabo dichos
proyectos. El magistrado que lleva el caso, a fecha de hoy, aún se
niega a realizar las “comisiones rogatorias” para que los
tribunales de los países supuestamente destinatarios del dinero
realicen la investigación oportuna.
Lo
que si ha hecho el juez es rastrear las cuentas de la Fundación y
pedir al ayuntamiento de Sevilla los discos duros de los equipos de
la Fundación, a fin de que expertos los puedan analizar.
Al
parecer, la Fundacion DeSevilla, ni justificaba las partidas ni
llevaba registro de ellas, un dato mas que hace que los
investigadores alberguen sospechas de que esos fondos públicos se
gastaron en fines distintos al objeto de la subvención. Parece que
se ha cometido un posible delito contra la Hacienda Pública y la
Seguridad Social, así como uno societario.
Como
podemos observar, siempre que se produce un pacto de gobierno entre
PSOE e IU, como ocurrió en la ciudad de Sevilla, y actualmente en la
Junta de Andalucía, siempre se incrementan las sospechas de
corrupción, por ello no entiendo como muchos de los votos que está
perdiendo el PSOE van a IU, pues supone una garantía de que los
nuevos destinatarios de esos votos van a tener los mismos o mas
comportamientos reprobables.
La
constante de los viejos partidos cuando llegan al poder es casi
siempre la misma, desprecio de la legalidad y falta de escrúpulos,
de eso en Andalucía sabemos mucho.
Todo el Estado es una profunda "cloaca" pues todo aquello relacionado con las arbitrarias o no distribuciones del dinero público, huele mal