Muy mal se han tenido que
hacer las cosas desde 1975 para que nos encontremos en esta situación. En
ningún país democrático serio, se habría permitido que la situación llegase a
este punto.
Todos los pasos que ha dado
el independentismo catalán hacia su objetivo, lo ha dado gracias a la dejación
previa del Estado, pues gobierno tras gobierno, desde Felipe González hasta
Mariano Rajoy, han realizado cesiones a cambio de apoyos parlamentarios y han
sido los cómplices necesarios en relación al saqueo que los nacionalistas
catalanes han hecho de las arcas públicas, incluso le ponían escolta policial a
Jordi Pujol cuando llevaba el botín a Andorra.
Ayer se realizó una macro operación
policial encargada por el Juzgado nº 5 de la Audiencia Nacional, 200 policías
entraron en los domicilios de los Pujol y se llevaron abundante documentación.
Curiosamente, la Fiscalía y el Juez, advirtieron de que no se podía detener a
ningún miembro del clan, y que si algún policía lo hacía sería fulminado, da la
impresión de que aunque aparecieran cadáveres debajo de la cama de los capos,
no podrían ser detenidos. Parece que esta Organización Criminal sigue blindada
y protegida por temor a que “cante” y arrastre con ello a todos los miembros de
los gobiernos centrales desde el de Felipe González.
Mientras a otros, que sin
duda merecían ser detenidos, pasaron o están en el talego, a los Pujol se les
permite destruir pruebas y mover capitales con total descaro, todo huele a
podrido.
El 27-S la mayoría de los
catalanes le dijeron no al independentismo, y ocurrió pese a que fueron unas
elecciones fraudulentas en donde la administración puso todos los medios de que
disponía al servicio de una opción, de la opción independentista. Pese a ello,
el desafío de los sediciosos continúa ante un Gobierno de España que hace
declaraciones solemnes, pero que ni amaga, ni da.
Rajoy ayer debió decir, que
si el Parlamento de Cataluña aprueba el documento de JPS y la CUP, se aplicaría
el Art. 155, y no lo hizo, algo que preocupa sobremanera a la mayoría de la
ciudadanía española.

Es que el parlamento de Cataluña no aprobó el documento. De momento se han echado atrás. No sé si por cobardía o porque están tramando algo más sibilino, que de estas víboras no se puede esperar nada bueno.
no se han echado atras,ha sido un retraso ebido al PP catalán,cin el queno contaban