Ahora en Ciudadanos, muchos
se echan las manos a la cabeza al ver lo que ocurre. Ellos se creían que su
partido iba a ser distinto a esos viejos partidos que tanto critican, pero
resulta que no, que su comportamiento es muy similar.
Desde siempre, al militante
entusiasta se le utiliza para currar, y en cambio, el figurar y el cobrar queda
reservado para los amigos de la cúpula del partido.
Fijaos la que se está
liando con la incursión de Toni Cantó en las primarias de Ciudadanos en
Valencia, una incursión autorizada por la dirección del partido pero contraria
al espíritu de sus Estatutos, una forma de actuar demasiado habitual en el
partido de Rivera, una forma de actuar que molesta sobremanera a esos honestos
afiliados de base a los que se les pasó por la cabeza presentarse y que se
encontrarán enfrente a un personaje muy mediático, y encima, con la vitola de
candidato oficialista protegido y ayudado por el aparato. Es evidente que los
curritos de turno tendrán muy pocas opciones.
Toni Cantó, es un pájaro de
cuidado y lo ha demostrado estos últimos tiempos. Con todo el derecho del mundo
se posicionó contra Rosa Díez para posteriormente apoyar la candidatura de
Irene Lozano, pero cuando ganó la de Andrés Herzog tomó la inmediata decisión
de abandonar UPyD para irse a Ciudadanos, partido al que estaba sirviendo desde
hacía ya demasiado tiempo desde la deslealtad absoluta.
Toni Cantó tiene el honor
de haber pasado en pocos días, de topo para unos a intruso para otros, lo que
es evidente, es que sus ansias de conseguir ser político profesional hasta la
jubilación le pueden, su comportamiento canta demasiado. Creo que UPyD se ha
quitado un muerto de encima, pues eso de “si pierdo me voy” demuestra a lo que
iba.
