Empezamos
a tener muy claro que con el presidente que tenemos, es imposible
esperar algo nuevo en una entrevista. Hoy lo hemos constatado.
El
periodista de la COPE, Ernesto Saenz de Buruaga, le ha preguntado
sobre todos los temas de actualidad y Rajoy ha hecho como que
respondía, sin inmutarse, desde la más absoluta frialdad. O carece
de emociones, o las disimula muy bien. A mi me recordaba, con su
actitud, a ese funcionario de hace un siglo que tras una ventanilla
te decía “vuelva usted mañana”.
Rajoy
ha asegurado, que económicamente hablando, 2012 será muy duro, que
en 2013 se producirá el cambio de tendencia y que en 2014 comenzará
la recuperación económica, según nos dice, fruto de lo acertado de
las medidas que ha llevado a cabo. Para él, su nefasta Reforma Laboral ha sido un acierto. Con los números actuales y con la
tendencia actual, lo que nos pide nuestro presidente es un acto de
fe; me parece excesivo que nos pida eso pues muchos hace tiempo que
dejamos de creer en él. Curiosamente, lo que no ha dicho es que en
2014 se vaya a crear empleo ¿porque será? Entiendo yo, que si no se
ha mojado en eso es porque comenzar la recuperación económica
significa que eso solo le afectará a la gran economía y no a los
ciudadanos, a los ciudadanos, a los curritos, seguro que si se hacen
realidad sus augurios , nosotros lo notaremos mucho mas tarde.
También
ha dicho, que está en contacto con el PSOE, para consensuar y
encontrar, una solución al problema de los desahucios, pero no ha
concretado nada.
Ha
tratado de justificar el rescate y la nacionalización de los bancos,
afirmando que el Gobierno lo hace para defender los intereses de los
clientes y los accionistas, usando argumentos peregrinos y poco
sólidos.
En
lo referente a pedir el rescate a Europa, ha manifestado que lo está
barajando pero que a corto plazo difícilmente se va a producir, ha
afirmado que si tras el rescate la prima de riesgo no baja lo
esperado, sería absurdo pedirlo.
En
lo referente al Sistema de Pensiones, Educación y Sanidad, ha
afirmado, que sin las reformas y recortes que está realizando todo
podría quebrar y venirse abajo, que su Gobierno está trabajando en
hacer viables en el futuro el actual sistema de Pensiones y los
principales servicios públicos básicos.
En
lo referente a Bildu, ha manifestado que en el momento en que existan
pruebas suficientes para instar a su ilegalización, dará la orden
oportuna para iniciar el proceso a la Fiscalía General del Estado,
debe ser el único que considera que aún no hay pruebas, lamentable
y triste.
En
lo referente al adelgazamiento de las administraciones, ha afirmado
que están en ello, pero lo ha dicho con muy poca convicción, está
claro que no quiere mandar al paro a ninguno de sus enchufados, en
eso coincide plenamente con la posición del PSOE.
En
el caso de la tragedia del Madrid Arena, un caso que empieza a oler a
podrido, ha querido pasar de puntillas para no perjudicar a la esposa
del que le puso donde está.
Cuando
le han preguntado por Artur Mas, se ha puesto aún mas serio si cabe
y nos ha contado lo de siempre, que apuesta por el dialogo y que
dialogará mientras quede el mas mínimo resquicio de acuerdo. Rajoy
ha rizado el rizo cuando ha manifestado, que como presidente del
Gobierno que es, tiene que cumplir las leyes y hacerlas cumplir. Por
lo visto desconoce que en Cataluña, hace ya mucho tiempo, que no
está en vigor la Constitución y que, día si y día también, la
Generalidad se pasa por el forro las leyes y las sentencias
judiciales. Claro está, su amigo Ernesto, se ha abstenido de
recordárselo.
Cuando
le han preguntado sobre la sentencia del Tribunal Constitucional
sobre el Matrimonio Homosexual, una sentencia que se espera
inminente, ha contestado de tal manera, que a mi personalmente me da
la impresión, que ese recurso se presentó única y exclusivamente
para contentar a una parte de su electorado, pero que la cúpula del
PP espera y desea que no prospere.
En
definitiva, una entrevista a Rajoy que no ha aportado nada nuevo, y
que deja claro, que nos dirige un personaje carente de los
principios, el coraje y la valentía necesarios para sacarnos del
pozo en donde nos metieron Rubalcaba y sus camaradas.
No
obstante, desearía que Rajoy tuviese razón en sus predicciones, que
nadie lo dude.