A
los ciudadanos, nos cuesta entender lo que ocurre. Estamos en una
situación percibida por todos como muy delicada y seguimos
observando que el comportamiento de los partidos políticos va en la
linea de siempre.
El
Partido Popular gobierna con mayoría absoluta, la tiene en las dos
Cámaras, es decir, no tiene excusa alguna, no puede decir que haya
nada que le impida hacer lo que ellos consideren necesario para
afrontar la preocupante realidad que vivimos. Pero curiosamente se le
ve atenazado, temeroso, como calculando cada paso que da y cada frase
que pronuncian sus portavoces. Parece como si las tres próximas
citas electorales autonómicas le tuvieran bloqueado a la hora de
tomar decisiones. Ya le ocurrió con las andaluzas y todos perdimos
un tiempo irrecuperable, resulta triste, muy triste, que Mariano
Rajoy pueda estar dejando pasar el tiempo inactivo a la espera de que
sus medidas no perjudique el horizonte electoral de su partido en
Galicia, País Vasco y Cataluña.
Y
que decir del PSOE, de Rubalcaba, el lugarteniente de Zapatero y
coresponsable de la ruina que tenemos encima, que está haciendo una
oposición imposible. El que fue número dos de Zapatero no puede
decirnos ahora que es alternativa de nada y que tiene soluciones, ya
que hasta hace muy poco tuvo responsabilidades de gobierno y no las
aplicó, al contrario, apoyo las medidas que nos arruinaron. Pese a
ello, en esta situación, debería ayudar en lo posible para salir de
la situación crítica en la que estamos, pues no, confrontación
pura y dura, y a intentar ganar en la calle lo que perdieron en las
urnas, además de mantener una posición equidistante e impresentable
con respecto al desafío de los independentistas catalanes. Por sus
problemas con el PSC, el PSOE no termina de definirse con claridad,
pues a estas alturas hablar de federalismo tiene guasa y mas si le
añades lo de asimétrico, vamos, una confederación pura y dura,
injusta y contraria a la igualdad de todos los ciudadanos españoles.
No me puedo creer que un socialista quiera eso, vaya en lo que se han
convertido.
Como
tenemos tantos problemas, pues los nacionalistas a lo suyo, a
rebelarse que ahora es mas fácil, que el Gobierno tiene tantos
frentes abiertos que no se atreverá con ellos.
Y
de Izquierda Unida que decir, pues que desde que apoya a los que
cometen delitos, considero que se ha tirado al monte, un monte
distinto al que se han echado también los independentistas, pero
igual de triste. Ellos saben que el trasvase de votos de socialistas
asqueados de su partido continúa y esa estrategia les va bien.
Para
terminar está UPyD, el partido de Rosa Díez, que se ha convertido
en un constante dolor de cabeza para los demás, se dedica a
presentar propuestas basadas en el sentido común, con las que están
de acuerdo la mayoría de los ciudadanos, obliga a retratarse
continuamente a los demás en las sucesivas votaciones y día a día
tiene mas apoyo de la ciudadanía. Podemos decir que se ha convertido
en un “grano en el culo” de los responsables de la degradación
del sistema, ellos acusan a UPyD de oportunista, mas bien es que
ellos se lo están poniendo “a huevo” con sus torpezas y sus
comportamientos nada democráticos.
En
definitiva, un panorama desolador que llama muy poco al optimismo.