Homenajeando
a Felipe González y añorando un supuesto pasado glorioso es difícil
construir el futuro. La nostalgia es un síntoma de que el presente
no nos gusta y le vemos difícil solución.
No
tengo la menor duda que este PSOE sigue rendido a los pies de Felipe
González, les habla y los encandila. Por ello fue requerido, para en
público defender, respaldar y apoyar al cuestionado Rubalcaba.
Querían darle oxigeno a su debilitado líder, lo del homenaje fue la
excusa.
Si
ayer el PSOE, lo que le quiso transmitir a la sociedad, es que su
culminación como partido coincidió con los gobiernos encabezados
por Felipe González, el socialismo español tiene un problema. Ayer
en primera fila se sentaba uno de los exministros de Felipe,
Barrionuevo, condenado en sentencia firme a diez años de cárcel por
secuestro terrorista. Si el actual PSOE adora esa época, una época
en donde desde el Gobierno de España se practicaban crímenes de
Estado, el socialismo español tiene un gran problema, esos gobiernos
no pueden ser referentes para nadie. Muy noqueado debe de sentirse el
PSOE para organizar una puesta en escena como la de ayer.
Es
curioso, que entre los consejos que dio Felipe para arreglar España
no diera ninguno para acabar con el desafío independentista ni con
la corrupción. Felipe animó a los suyos a recuperar la “vocación
de mayoría”, algo que difícilmente podrá conseguir este PSOE si
en cada lugar tiene, como ocurre actualmente, un discurso distinto.
Lo
sorprendente de este acto es que, ni Felipe González ha hecho
autocrítica por lo que ocurrió cuando el gobernaba, ni jamás ha
pedido perdón por los GAL o por Filesa; ni tampoco nadie ha pedido
perdón por la etapa de gobierno de Zapatero, al contrario, hasta se
le permitió hablar y recibió numerosos aplausos. Soy de los que
piensan que sin autocrítica, este PSOE tendrá muy difícil
remontar.
Este
es uno de los motivos por los que España está dejando de ser un
país bipartidista, poco a poco están apareciendo otras formaciones
políticas con principios y mensajes mas acordes con lo que demandan
los ciudadanos, los dos grandes partidos, las formaciones viejas
están anquilosadas y no escuchan a los ciudadanos.
Un artículo valiente, sin duda, y no menos acertado.