Víctor Laínez, era un buen español de 55 años, al que le gustaba vestir tirantes con los colores de su bandera, que en noviembre de 2017 tuvo la mala suerte de cruzarse en un bar de Zaragoza con el antisistema Rodrigo Lanza quien, tras intercambiar unas palabras con él, le agredió brutalmente por la espalda, a traición, y una vez desplomado, fue pateado salvaje y mortalmente en su cabeza, quedando herido de muerte.
Pese a que el antisistema de 33 años, siendo veinteañero ya había sido condenado a cinco años de prisión por dejar tetrapléjico a un policía local de Barcelona en 2006, durante unos enfrentamientos entre okupas y policías, en el juicio celebrado en noviembre del año pasado, que ha sido anulado por lo escandalosa sentencia dictada, pues se pedían para él 25 años de cárcel y fue condenado solo a cinco al rebajar el crimen a la categoría de homicidio imprudente en vez de asesinato.
En ese juicio, Lanza, en vez de llevar su típica indumentaria antisistema, apareció con una imagen completamente opuesta, y su defensa se dedicó a criminalizar a la víctima, al “facha” de los tirantes, y a victimizar al criminal, el jurado cayó en la trampa y dictó una sentencia q ue provocó gran alarma social.
Esperemos que este nuevo juicio sirva para honrar la memoria del bueno de Laínez, haciendo justicia y lanzando el mensaje, de que los criminales “podemitas” como Lanza, siempre pagarán por sus crímenes.