El histórico éxito de la selección española en el Mundial de Fútbol ha vuelto a quedar empañado por el comportamiento de grupos proetarras que han agredido a aficionados por el simple hecho de llevar la camiseta de la selección española, tanto en el País Vasco como en Navarra.
Muchos de los afectados sufrieron lesiones que requirieron atención médica, aunque afortunadamente sus lesiones no revisten gravedad. La Policía Nacional y la Ertzaintza han abierto una investigación para identificar y detener a los responsables de todas estas agresiones.
Este tipo de incidentes, vinculados a entornos radicales proetarras y a sectores de la izquierda abertzale más extremista, no son nuevos en el País Vasco. Sin embargo, resultan especialmente lamentables en un momento en el que toda España celebra un logro colectivo que trasciende ideologías y territorios. La camiseta de la selección, símbolo de unión y orgullo nacional, ha sido convertida de nuevo en objetivo de quienes rechazan cualquier expresión de españolidad, todos ellos, cachorros de partidos que mantienen al canalla de Sánchez en el poder.
Tras el éxito obtenido por España en este Mundial es muy fácil sumarse a las felicitaciones, lo difícil es hacer lo que ha hecho VOX, anunciar que presentará las correspondientes denuncias contra los proetarras que atacaron a los aficionados de la selección mientras veían la final.
De nuevo, ha quedado claro, que frente a la versión oficial de que las sociedades vasca y catalana están normalizadas, la violencia, el odio y la intimidación contra todo lo español está más presente que nunca en ellas. Solo VOX insiste en afirmar a los cuatro vientos que “nadie debe sentir miedo por llevar su bandera”.
Mi felicitación a nuestra selección por su triunfo en el Mundial, éxito que ha sido posible porque han sido un equipo y no una suma de estrellas que buscan su minuto de gloria, un equipo unido, disciplinado y generoso, que ha derrochado talento y fortaleza, todo lo contrario de lo que representa nuestro infame presidente, ese que como dijo también Fúster, portavoz de VOX, “no sabe a qué juega, no sabe proteger nuestras fronteras, empleos, soberanía energética, derechos de los españoles, juega a la corrupción, al encubrimiento y a la supervivencia personal”.
Primero cambiar la Ley Electoral y la de Partidos, para impedir su existencia, como PNV, JUNTS, ERC, PSOETA CATALÁN, BNG, LOS VARIOS COMINISTAS RADICALES EN ANDALUCÍA, ETC.
LUEGO DETENERLOS A TODOS (SON MILES), Y CADENA PERPETUA.
Esta pesadilla tiene fin, ya que no soy adivino, no me atrevo a poner fecha. Está muy claro que debemos estar unidos en todos los aspectos de la vida, no solamente en lo deportivo