VOX no ha dudado a la hora de
elegir a su primer senador autonómico. VOX ha optado por la dignidad, eligiendo
para ese cargo al jienense Francisco José Alcaraz, ex presidente de la
Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), cargo que ocupó entre 2004 y 2008.
Evidentemente, no hay mejor
persona para ser el representante de VOX en el Senado, para ser el
representante de todos esos españoles de bien que valoramos lo que este hombre
hizo por ese colectivo de héroes a los que representó con tanta dignidad,
liderando esa rebelión cívica contra el proceso de rendición ante ETA que
inició Zapatero y que continuó Rajoy.
Alcaraz ha declarado, que
cuando Santiago Abascal le propuso ser senador, él le hizo una pregunta, esa
misma que hizo a los demás grupos políticos recibiendo de todos ellos la
callada por respuesta, ¿Se van a hacer públicas las actas de negociación para
conocer la traición a las que se han sometido a las víctimas del terrorismo y a
todos los españoles? Abascal le respondió, que por supuesto, y que además se
arrestará a los jefes de ETA que aún se pasean en libertad por ciudades
europeas, haciendo hincapié en Josu Ternera.
Cuando las víctimas del
terrorismo parecían abocadas al olvido, tras ser traicionadas por casi todos,
cuando solo nombrarlas resultaba incómodo incluso dentro del PP, llegan los
políticamente incorrectos y pretenden darles el protagonismo que merecen. Parece
claro, que nuestra sociedad está en deuda con ellas. Parece que VOX, el partido
de Ortega Lara, quiere que, por fin, se las trate con justicia.
